¿Qué le ocurre a una organización con una mala administración?

Escrito por Carol Deeb | Traducido por Laura Guilleron

Una mala administración puede ejercer un impacto en las operaciones generales de una compañía y sus empleados. Los gerentes incompetentes existen, y pueden tener desafíos en lo que respecta a los integrantes del personal y la capacidad de mantenerlos motivados. Además, los supervisores deficientes quizás no tengan la habilidad de equilibrar los presupuestos, incrementar los ingresos o desempeñar otras tareas cruciales de forma capaz. Si los empleados se quejan por tener que trabajar en tu equipo administrativo, investiga los reclamos para que tu organización no sufra daños irreparables debido a un pésimo liderazgo.

Baja moral

La baja moral de los empleados en tu organización puede ser producto de una mala administración. Cuando los empleados se quejan entre sí, realizan sus tareas con el menor esfuerzo o no logran cumplir con sus deberes laborales a tiempo en absoluto, es posible que estén experimentando una falta de motivación a causa de un gerente que no se relaciona con el personal. Quizás los empleados perciban un trato desigual por parte de algunos colegas que culmina en favoritismo; o no tienen el poder de liderazgo necesario para mantenerlos activos. Además, lo más probable es que un mal supervisor no le preste atención a las necesidades de los empleados, como el permitir un equilibrio entre las responsabilidades laborales y la vida personal o proporcionar una capacitación.

Productividad reducida

Si la administración no define con claridad las expectativas de desempeño o el seguimiento de los empleados con respecto a sus niveles de productividad, tu organización puede experimentar una reducción en los ingresos. Una vez que los empleados se unen a tu organización, lo correcto es que reciban un plan de desempeño con los estándares para sus puestos listados. Las evaluaciones regulares les ayudan a los empleados a saber que la organización está satisfecha con su desempeño. Si la administración no establece estándares de desempeño ni lleva a cabo un seguimiento con revisiones, es posible que los miembros del personal se sientan menospreciados. El preguntarse constantemente si cumplen con los requisitos esperados disminuirá la productividad. Sin estándares establecidos, la administración enfrentará un desafío disciplinario cuando el mal desempeño laboral acabe por afectar la productividad.

Disminución en las ganancias

Una mala administración puede conducir a una disminución en las ganancias de dos maneras: al no supervisar al personal de forma adecuada y no equilibrar el presupuesto de la compañía. Cuando los empleados se enfrentan a dificultades administrativas, es posible que tengan que gastar su tiempo en buscar otro trabajo y no se concentren en alcanzar las metas de la organización. Eso hace que la compañía pague un salario industrial por una salida baja. Si el departamento de ventas resulta afectado por la mala administración, las ganancias brutas sufren un impacto directo cuando no se cumplen las cuotas. Además, si los gastos son demasiado elevados o si el dinero está mal administrado, se obtendrán menores ingresos de negocio.

Fracaso del negocio

La mala administración ha conducido a organizaciones a cerrar sus puertas de forma permanente. El pésimo liderazgo genera un mayor reemplazo de empleados; los gastos de reunir y capacitar individuos se vuelven inaccesibles, lo que puede impactar en la capacidad de un negocio para continuar con las operaciones. Las dificultades administrativas también pueden afectar a los fondos de forma directa si éstos no se manejan bien o el presupuesto se extiende en exceso en comparación con los ingresos ganados. Al no tener las reservas de negocio suficientes, lo más probable es que no seas capaz de absorber las pérdidas constantes y que tu organización decaiga.

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