Sobre sistemas de recompensa no monetarios

Escrito por Aaron Marquis | Traducido por Natalia Pérez

Las compañías usan sistemas de recompensa como un incentivo para empleados para maximizar su productividad y calidad de trabajo. Los sistemas de recompensa no monetarios enfatizan la importancia del reconocimiento entre pares y los beneficios del lugar de trabajo que no implican dinero. Estos sistemas son beneficiosos para las compañías con presupuestos limitados que operan con márgenes de ganancias delgados.

Propósito

Los sistemas de recompensa están hechos para aumentar el rendimiento y la motivación de los empleados y reforzar el autoestima en el lugar de trabajo. Estos sistemas tienden a aumentar la competición productiva entre empleados que pelean por la recompensa, lo que resulta en ganancias para la empresa en última instancia. Para ser efectivos, estos sistemas deben ser justos para todos los empleados y evitar favoritismos. Si los empleados ven las recompensas como sesgadas o inalcanzables, pueden perder la motivación hacia su trabajo y negarse a participar.

Beneficios

Los sistemas de recompensa no monetarios benefician mayormente la cultura de la compañía y el balance final. Cuando las recompensas por rendimiento no están basadas en el dinero, la cultura de una compañía tiene a valorar el reconocimiento en lugar de la búsqueda del dinero. Simultáneamente, las compañías que usan sistemas de recompensa no monetarios gastan menos dinero motivando a sus empleados y más en otras áreas del negocio. Por ejemplo, gastar dinero en viajes, bonos, tarjetas de regalo y otras recompensas monetarias quitan dinero de la ganancia neta.

Desventajas

Los empleados con alto rendimiento que valoran el dinero y otros beneficios monetarios pueden encontrar que los sistemas no monetarios carecen de los incentivos necesarios para reforzar la motivación y aumentar su productividad. No todos los empleados valoran las notas escritas a mano o muros que muestren al empleado del mes. Algunos pueden también sentir que su compañía no está dispuesta a pagar por su arduo trabajo. Adicionalmente, si un negocio competitivo ofrece recompensas monetarias a sus empleados, la compañía que ofrece las recompensas no monetarias se arriesga a perder empleados frente a la competencia.

Ejemplos

Una de las formas más simples de recompensas no monetarias es el reconocimiento público para los logros de la compañía. Si un empleado hace excepcionalmente bien su trabajo, una compañía puede reunir a sus trabajadores alrededor suyo para que lo aplaudan. El empleado recibe una inyección de autoconfianza por el gesto y reconoce que su contribución hace una diferencia. Además, una compañía puede escribir cartas de gratitud a sus empleados, ofrecer refrescos y crear un muro de reconocimiento de los mismos.

Créditos de las fotos

  • Jupiterimages/Polka Dot/Getty Images