Cómo motivar a los empleados de bajo nivel

Escrito por David Ingram | Traducido por Patricia A. Palma

La motivación de los empleados en la primera línea de operaciones de una empresa puede presentar distintos desafíos. Motivar a los empleados de menor nivel requiere un cuidado especial por parte de los supervisores y dueños de negocios, ya que deben mirar más allá de las soluciones tradicionales, de salarios más altos y beneficios integrales, para mejorar el rendimiento de los trabajadores y aumentar las tasas de retención de estos.

Instrucciones

Haz que tus empleados sientan que los respetas y confías en ellos. Incorpora el respeto a tus políticas operativas, modelos de supervisión y comunicación con los trabajadores de primera línea. Si los empleados sienten que no se preocupan por ellos, podrían poner un menor esfuerzo en el trabajo. Esta actitud pone en juego la teoría de las expectativas, que establece que la cantidad de trabajo que alguien hace en una tarea está determinado por lo que espera recibir a cambio. Hacer que los empleados de primera línea se sientan apreciados y que confías en ellos puede animarlos a esforzarse aún más en el futuro.

Usa incentivos monetarios, como dinero en efectivo, para alentar a los empleados a trabajar más duro. A menudo, los trabajadores de nivel más bajo y menos remunerados pueden estar tan preocupados por los problemas financieros que les resulta difícil concentrarse en su labor. Cambia la perspectiva de los empleados con preocupaciones financieras y motívalos a tener un alto rendimiento, ofreciéndoles incentivos en efectivo o aumentos de sueldo a quienes lo hagan, lo que podría lograr que coloquen sus metas personales al nivel de las metas de ventas.

Crea una cultura de empresa que proporcione flexibilidad, oportunidades para la creatividad y diversión a los empleados de primera línea. Irónicamente, los puestos de trabajo de menor nivel en una organización a menudo suelen ser los más estresantes. Los empleados de primera línea puede estar mental y físicamente agotados por las exigencias de su trabajo, lo que constantemente disminuye su motivación. Mantén un ambiente laboral que realmente sea cómodo para los empleados, donde pueden formar amistades duraderas y disfrutar de compañía mutua en el trabajo. Los empleados felices son casi siempre más productivos que los insatisfechos.

Habla y realmente escucha a tus empleados antes de tomar decisiones que afecten a sus puestos de trabajo. Antes de crear un sistema de incentivos para una competencia de desempeño, por ejemplo, pregúntale al personal qué tipo de incentivo les gustaría. Es aconsejable que solicites la opinión de los empleados al crear criterios de evaluación de desempeño para transmitir sentimientos de equidad e inclusión.

Implementa programas de desarrollo para que los empleados de primera línea sepan que hay claras oportunidades de crecimiento profesional en tu empresa. Si los empleados de nivel inferior sienten que están atrapados en trabajos sin futuro, no tendrán nada por qué luchar. Comprométete a realizar promociones internas para puestos de dirección y otros trabajos de más alto nivel de manera que tus empleados se establezcan metas profesionales personales. Las metas claras y alcanzables pueden ser muy eficaces en el fomento de la motivación intrínseca.

Créditos de las fotos

  • Photos.com/PhotoObjects.net/Getty Images