Los efectos de una pesada carga de trabajo en los empleados

Escrito por Josh Fredman | Traducido por Bety Piña

El volumen de trabajo varía en la mayoría de las empresas, ya que hay períodos de menor actividad intercalados con períodos de mucha e intensa actividad. El personal raramente cambia tan rápido como lo hace el volumen de trabajo, por lo que los empleados pueden tener cargas de trabajo ligeras o más pesadas dependiendo del trabajo en la empresa. Las pesadas cargas de trabajo en un corto período de tiempo causan más estrés a los empleados, pero todo el mundo tiene un respiro al terminar el periodo de mucho trabajo, por lo que la mayoría tiende a ser comprensivo. Sin embargo, las cargas de trabajo prolongadas representan una grave amenaza para el bienestar de la fuerza laboral de una empresa e incluso para la propia sostenibilidad de la compañía a largo plazo.

Productividad en el trabajo

La carga excesiva de trabajo en los empleados reduce su eficiencia. Haz una analogía con una autopista. Las autopistas funcionan bien con tráfico ligero o moderado, siempre y cuando se mantenga una velocidad constante, pero a medida que el tráfico es más pesado, los automóviles comienzan a perder espacio para desplazarse libremente y la velocidad comienza a disminuir, lo que provoca un atasco en el tráfico y muchos conductores pasan mucho tiempo sin moverse. Lo mismo ocurre con los empleados, ellos pueden manejar cargas de trabajo ligeras o moderadas sin ningún problema, pero una vez que la carga de trabajo comienza a ser demasiado pesada, no tienen suficiente tiempo para mantenerse al día con todo. Con las autopistas los atascos son causados por el espacio limitado, pero con los empleados los atascos son causados por el tiempo limitado. Los empleados necesitan tiempo suficiente para realizar sus tareas de forma ordenada y eficiente.

Conducta en el trabajo

En una oficina, las pesadas cargas de trabajo estresan al cerebro más que al cuerpo. Tener demasiado trabajo desmoraliza a los empleados haciendo que se sientan impotentes y frustrados. El trabajo los agota, ya que los priva de tiempo suficiente para organizar y manejar sus ideas, haciendo que pierdan de vista el panorama general, lo cual les ayuda con la carga de trabajo. Todo ese estrés y molestia se manifiesta de alguna manera y por lo general se presenta a través de un mal comportamiento en el trabajo y en otros lugares. Una mentalidad negativa combinada con una gran carga de trabajo puede provocar un desempeño decadente, pues la creciente carga de trabajo incrementa el estrés en los empleados, que a su vez los hace menos capaces de mantener su ritmo de trabajo, lo que les causa más estrés.

Problemas de salud

Más allá de los problemas de conducta, una pesada carga de trabajo puede causar serios problemas de salud provocados por el estrés, como la hipertensión, migraña, úlceras, insomnio y pérdida del apetito, por nombrar algunos. A largo plazo, el daño a la salud puede ser más grave, aumentando el riesgo de enfermedades cardíacas, derrames cerebrales y otras enfermedades serias.

Sostenibilidad de la empresa

Los trabajadores desmoralizados, frustrados y estresados representan una clara amenaza en la sostenibilidad de una empresa a largo plazo. Una empresa no puede funcionar sin empleados y tener empleados con pesadas cargas de trabajo provoca que guarden resentimiento, amargura y enojo. La mayoría de las empresas, especialmente las pequeñas empresas, no pueden darse el lujo de tener trabajadores enojados y que hablen mal de la empresa con sus amigos y familiares. Los empleados hostiles pueden causar un doble daño a una empresa, primero en la productividad y después dando una mala reputación a la marca de la empresa.

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