¿Cuáles son las causas de la mala comunicación en el trabajo?

Escrito por Diana Wicks | Traducido por Dennis de la Barrera

La falta de comunicación en el lugar de trabajo puede conducir a malas relaciones entre los empleados y a un ambiente de trabajo hostil, en general, hace que los trabajadores se vuelvan ineficientes e ineficaces. Esto lleva a los trabajadores a proyectar sus sentimientos con los clientes. En lugar de hacer frente a los efectos de la falta de comunicación en una pequeña empresa, es mejor conocer las causas y tratarla.

Objetivos poco claros

Un empleador ofrece una descripción del puesto de trabajo cuando requiere personal. Esto, en sí mismo, no es suficiente. Cuando se selecciona a una persona para ocupar el puesto, se debe hacer la descripción del trabajo cara a cara. Las personas tienen diferentes maneras de interpretar una oferta de trabajo. Si la empresa no comunica sus expectativas, el nuevo empleado se confunde y termina por debajo de lo esperado. Metas poco claras conducen a la falta de comunicación y a la frustración.

Diversidad cultural

El mundo se está convirtiendo en más de una aldea global. Es común encontrar personas de diferentes orígenes y ubicaciones que convergen en el mismo lugar de trabajo. Esta diversidad, alentada en los negocios, puede ser una causa de una mala comunicación. Diferentes culturas tienen su propia manera de interpretar las cosas, sobre todo con el lenguaje no verbal. Por ejemplo, mientras que señalar con el dedo índice es normal entre los norteamericanos, los asiáticos consideran que es grosero. Si la empresa no a resolver las diferencias, existe el peligro de que surjan malentendidos.

Pobre liderazgo

Los empleados miran a sus líderes para recibir dirección en el lugar de trabajo. Si la gente al mando tiene un liderazgo pobre, las probabilidades de tener mala comunicación son altas. Los líderes incompetentes muestran indecisión y no inspiran confianza entre sus subordinados o ejercen exceso de control y generan una mala comunicación con los empleados. También pueden ser incapaces de responder a las preguntas planteadas por los empleados, dejando a los subordinados en la oscuridad acerca de qué hacer.

Temas personales

Aunque fomentes entre los empleados no permitir que asuntos personales interfieran con el trabajo, hay momentos en que es difícil separar las situaciones personales que el individuo tiene que enfrentar fuera del trabajo. Un empleado distraído es irritable y puede comunicar erróneamente falta de respeto y falta de interés en el trabajo. Dar a los empleados distraídos algo de tiempo libre, cuando sea necesario y posible, sirve para que puedan hacer frente a un asunto personal.

Desmoralización

Los empleados desmoralizados pierden interés en la compañía. Pueden estar presentes en su puesto de trabajo, pero solamente eso y nada más. Los empleados se sienten desmoralizados cuando son poco apreciados, por falta de respeto o porque no se les da la oportunidad de usar su creatividad y habilidades en el trabajo. Dichos empleados no comunican nada extra que no sea lo que es necesario, lo que conlleva una débil comunicación. Cuando respetan a los empleados, ellos son más creativos, productivos y están más alerta.

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