Ejemplos de marketing encubierto

Escrito por Ralph Heibutzki | Traducido por Javier Enrique Rojahelis Busto
Los vendedores encubiertos no les revelan a las personas que ellos están promocionando un producto.

Los vendedores encubiertos no les revelan a las personas que ellos están promocionando un producto.

El marketing encubierto trata de influir en las decisiones de compra sin alertar a los consumidores acerca de esta manipulación. También etiquetado como marketing susurrado, marketing de guerrilla o comercialización sigilosa, esta táctica toma cuatro formas distintas (que se expondrán más abajo), en las cuales los espías de anuncios y tendenciosos son actores contratados para hacer que la gente compre o discuta sobre productos destacados. Las agencias de publicidad también envían mensajes a través de la instalación de productos o emisión de videos, que imitan los reportajes convencionales de los medios de difusión. Estas tendencias les preocupan a los que son críticos, quienes describen el marketing encubierto como un acción manipuladora y engañosa.

Espías de anuncios

Pagar a actores para que se inclinen subrepticiamente por deteriminados productos es la táctica favorita de los vendedores encubiertos, según escribió el Director Ejecutivo de Commercial Watch Gary Ruskin a la Comisión Federal de Comercio de EE.UU. en octubre de 2005. Los espías de anuncios suelen ser contratados para ensalzar los productos locales con el fin de ayudar a expandir la porción de mercado de clientes. En su carta, Ruskin citó una empresa alimentaria que trató de desarrollar una nueva merienda saludable. El programa piloto de la compañía contó con espías de anuncios colocados en los alrededores de las clínicas, que mostraban el nuevo producto. El objetivo es lograr una campaña que no se parezca a un intento de marketing tradicional.

Tendenciosos

Los "tendenciosos" ("leaners" en inglés) representan una variación en aumento del espía de anuncios, afirma Ruskin. Las empresas que utilizan este método envian sus productos con actores a establecimientos de moda, quienes allí entablan conversaciones con desconocidos. Sin embargo, las conversaciones siguen un formato de guión diseñado para que los clientes puedan interactuar con el producto de algún modo. Una de las técnicas consiste en que un actor reciba una llamada del teléfono en la barra, seguida de la aparición de la persona que llama en la pantalla. Los críticos dicen que esta práctica es engañosa, ya que los actores nunca se identifican, ni revelan su verdadero propósito.

La colocación de los productos

Exhibir de modo ostensible los productos es una práctica estándar en las producciones de cine y TV. Los vendedores encubiertos también están explotando este método de colocación de productos en beneficio propio, como informó "Metro" en mayo de 2004. Beer.com siguió esta lógica colocando 50.000 tapas de botellas que llevaban su nombre en los bares durante el Mardi Gras y las fiestas de primavera. En otro escenario, una empresa de Massachusetts envió pasajeros falsos a los metros locales con periódicos en cuya contraportada venía una página falsa en la que se avisaban sus productos. De esta manera, la empresa esperaba convencer a la gente de que se trataba de una empresa bien establecida y exitosa.

Videos de comunicados de noticias

Para los críticos, los comunicados de noticias en video (cuya sigla inglesa es VNR) representan un desdibujamiento de las fronteras significativas entre el periodismo y el marketing, ya que los publicistas que aparecen en ellos se hacen pasar como periodistas tradicionales de difusión, según indica un resumen publicado por PR Watch. Sin embargo, a pesar de tener un estilo como el de los informes de noticias, los VNR se centran en la venta de un producto. Las estaciones locales de televisión a menudo responden insertando sus propios gráficos, o contratando a un reportero que vuelva a doblar el guión con su voz. Este enfoque no solo disfraza la relación de la emisora ​​con su cliente, sino que hace que el producto terminado suene como uno de sus propios reportajes.

Créditos de las fotos

  • Comstock/Comstock/Getty Images