¿En qué forma las metas personales se relacionan con los objetivos intelectuales o profesionales?

Escrito por Christian Fisher | Traducido por pei pei

    Aunque no lo creas, al hacer avance en tu listado de metas personales también acortas la brecha para alcanzar todas tus metas intelectuales y profesionales. Esto se debe a que el binomio meta-logro, en general, alimenta la confianza personal y genera satisfacción con la vida que se está llevando. El progreso en cualquier objetivo lo suficientemente ambicioso y desafiante, activa una serie de emociones positivas que pueden impulsar a las personas a progresar aún más. A continuación puedes establecer otros objetivos, estimulando la generación de un ciclo de éxito y satisfacción general, explica el doctor en psicología y profesor asociado de la Universidad de Carleton en Ottawa, Timothy A. Pychyl.

    El propósito de tener diferentes objetivos

    Las metas personales te ayudarán a disfrutar de tu vida. Los objetivos bien determinados como perder peso, hacer un viaje al extranjero, poner fin a un mal hábito o iniciar un nuevo pasatiempo, son muy importantes para encontrar el equilibrio en tu vida diaria. Otras metas como solucionar mejor los problemas del día a día, ser un mejor oyente, o superar un miedo, son valiosos elementos intelectuales. Tus objetivos profesionales te ayudarán a ganarte la vida y a sobresalir en tu carrera. Por ejemplo, el logro de objetivos tales como conseguir un nuevo trabajo o aplicar un cambio en el departamento que administras, puede reforzar tus habilidades y darte más valor en el mercado laboral.

    Elementos dentro de los objetivos

    Los objetivos que más te invitan son flexibles y a la vez firmes. Las metas son firmes cuando tienen estructura en forma de detalles y plazos definidos. Son flexibles cuando evolucionan a medida que se presenta nueva información y nuevas oportunidades. Tener bien claro el resultado final que deseas obtener también puede ayudarte a visualizar los pasos que tendrás que tomar a lo largo del camino. Por ejemplo, si tu meta es perder 20 libras (9 kilos) en 60 días, "traza" los pasos a seguir cada semana, tales como hacerte un chequeo médico, programar tus ejercicios diarios, o buscar información y consejos sobre una nueva dieta más saludable.

    La relación entre un objetivo y otro

    Es muy común y natural que las metas personales, intelectuales y profesionales se superpongan. Por ejemplo, tu objetivo de mudarte a una nueva ciudad puede ayudarte a alcanzar tus metas profesionales y también tu objetivo personal de mejorar tu vida y la de tu familia. Del mismo modo, una búsqueda intelectual como puede ser completar un curso de escritura o de oratoria, podría saciar tu sed mental al tiempo que te ayuda a conseguir trabajo o a ganar promoción. Crea metas que combinen tus ambiciones personales, intelectuales y profesionales y mantente al tanto de cómo tus diferentes objetivos interdependientes pueden permitirte desarrollar varias áreas importantes de tu vida a la vez. Esto es mejor que pasar mucho tiempo desarrollando un área a expensas de otra, afirma un artículo de "Fast Company" publicado en noviembre de 2012.

    Conserva la motivación

    Pon tus metas por escrito y reléelas con frecuencia para mantener el enfoque y la motivación. Al anotar las razones por las que quieres lograr cada meta te obligas a sortear los obstáculos incluso si las tareas se vuelven aburridas o difíciles, explica un artículo de "Psychology Today" de noviembre de 2012. Son las razones más fuertes y profundas que te impulsan a tener éxito las que vale la pena explorar, porque se apoyan en la base en la cual tus metas personales, intelectuales y profesionales se interrelacionan.

    Créditos de las fotos

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