Cómo responder a una autoevaluación de desempeño

Escrito por Elizabeth Valentine | Traducido por Nieves Fragola

Aunque los cuestionarios relacionados con las autoevaluaciones de desempeño varían según la empresa (especialmente de una compañía pequeña a otra), saber cómo responder las preguntas estándar puede ayudarte a prepararte para lo que viene. Si eres honesto, consciente de ti mismo y perspicaz durante la evaluación de tu desempeño lograrás los mejores resultados y ayudarás a tu jefe o empleador a entender cómo aprendes de tus errores por lo que podrás seguir adelante y mejorar tu desempeño. Mostrar tu sincera disposición y compromiso es clave.

Sigue las indicaciones de la evaluación. Responde las preguntas que te hagan, no las preguntas que desearías que te hicieran. No divagues ni te apartes del tema utilizando respuestas pre-elaboradas a temas no tratados. Aborda cada pregunta en su totalidad utilizando el espacio en una hoja escrita.

Piensa antes de escribir. Por ejemplo, si te piden que comentes sobre tu mayor error relacionado con el trabajo en el último año, reflexiona sobre los acontecimientos de los que hayas aprendido recurriendo a tu agenda o cronograma de trabajo anterior para orientar tus pensamientos. Evita escribir simplemente el primer ejemplo que te venga a la mente sino más bien recurre a una historia que pueda demostrar cómo has mejorado. En "Harvard Business Review Answer Exchange", su autora Tara Rodden Robinson sugiere darse al menos una hora ininterrumpida de reflexión para completar una autoevaluación sólida.

Responde honestamente, detallando lo bueno y lo malo. En tu autoevaluación, no incluyas ningún hecho que distorsione la verdad y sea definitivamente inexacto. Peor que revelar que has hecho una mala elección en el pasado es dejar de manifiesto que todavía estás tomando esas malas decisiones. Si sientes que es innecesario divulgar detalles, mantén imprecisa esa respuesta en particular hasta que un supervisor solicite mayor información.

Contrarresta las autocríticas anteriores como resulte apropiado. Cuando te pidan que lo hagas, demuestra que has aprendido de los errores, que has corregido tu comportamiento o tu falta de conocimiento y has cerrado el círculo para ser el empleado que necesitas ser. La autora Tara Rodden Robinson sugiere identificar lo que quieres comenzar y lo que quieres dejar de hacer. No termines la revisión de tu desempeño con un tono negativo.

Consejo

  • Usa ejemplos e historias laborales con las que esté familiarizado tu revisor. Sin sacar un tema de discordia, puedes demostrar tus logros o que has aprendido la lección y haz corregido tus errores.

Advertencia

  • Ten cuidado al reconocer tus logros, logrando un equilibrio entre ser demasiado modesto y demasiado jactancioso.

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