Cómo comprar la silla de masajes adecuada

Escrito por Stephen Venneman | Traducido por Sebastian Castro

Una silla de masajes es una excelente manera de dar un masaje económico a un amplio rango de clientes. Ésta también puede ser muy rentable y puede llevar a un trabajo como masajista estable y lucrativo. La herramienta más importante para tener una silla de masajes exitosa, más allá del terapeuta, es la silla. Existen varias cosas que deberías considerar al seleccionar una silla para tu práctica de masajes.

Comprar una silla de masajes profesional

Decide cómo utilizarás tu silla de masajes. Determina si la utilizarás para masajes ocasionales, eventos de caridad o el uso diario en tu práctica. Cuán a menudo utilices tu silla ayuda a decidir la silla que compres. Otra cosa a tener en cuenta es la cantidad de acolchado. Para el uso ocasional, un acolchado de dos capas está bien. Para sillas que tendrán un uso diario se recomienda un acolchado triple. Además, si utilizarás la silla frecuentemente, busca una que puedas mover fácilmente para distintos clientes. Una silla fácil de usar también es fácil de almacenar.

Determina el presupuesto para la silla de masaje. Los precios de suministros para masajes varían ámpliamente. Algunos sitios web ofrecen promociones de paquetes para la silla y los suministros. Recuerda que cuando más pueda modificarse la silla, más acolchado tendrá y más fácilmente será plegada para almacenar y transportar y más te costará.

Determina la fuerza de la silla que necesites. Si trabajas con personas con sobre peso u obesidad, necesitas una silla que pueda soportar un peso y presión significativos. Si no trabajarás regularmente con clientes que pesen más de 300 libras (150 kg), un marco de silla promedio debería ser suficiente.

Prueba todas las sillas que puedas. Siéntante en las distintas marcas y modelos de sillas de masajes. Prueba sillas de asociadas de negocios o visita un evento de sillas de masajes o vendedores. Si la silla te parece cómoda seguramente sea cómoda para tus clientes.

Evalúa la estabilidad de la silla. Nota si el asiento se mueve de lado a lado o se siente flojo. Fíjate si puedes hacer ajustes de posición fácilmente. Algunas se articulan entre muchas posiciones, de forma que permiten que el terapeuta trabaje sobre cualquiera, desde jugadores de baloncesto hasta niños pequeños. Algunas sillas ofrecen muchas opciones de articulación que podrían ser frívolas o sin uso. Selecciona sólo las opciones que necesitas.

Habla con otros terapeutas que podrían tener la silla que quieres. Pide una evaluación honesta sobre la silla, especialmente si el vendedor de ésta te ha ofrecido una promoción de paquete. Estos arreglos de precios especiales podrían significar que una silla en particular no sea muy popular. Si puedes, siéntate o recibe un masaje en la silla. Presta atención a cómo te sientes en ella, ya que así es como se sentirán los clientes.

Consejos

  • Siéntate en todas las sillas que puedas y encuentra la comodidad y durabilidad que buscas.
  • No temas preguntar por los adicionales al comprar una silla. Los ejemplos incluyen cubiertas para la cara o una bolsa para transportarla.

Advertencia

  • No te quedes con la mejor oferta en el momento, a no ser que la silla que estés comprando encaje con tus necesidades. Si es necesario, sigue averiguando o espera unas semanas para ver si el precio baja.

Créditos de las fotos

  • Keith Brofsky/Photodisc/Getty Images