La definición de un contrato de contabilidad a largo plazo

Escrito por Tyler Lacoma | Traducido por María Florencia Lavorato

Los trabajadores de la construcción tienden a trabajar en base a los contratistas que hacen con los dueños de la propiedad. Tradicionalmente estos contratistas pueden elegir entre una variedad de procedimientos de contabilidad para dar cuenta de los ingresos que reciben con dichos contratos. El IRS, sin embargo, ha desarrollado normas para este tipo de proyectos, especialmente para los proyectos de contratos a largo plazo, por lo que los contratistas deben tener en cuenta los ingresos de manera limitada. Esta contabilidad requerida es relativamente simple y rara vez representa un problema para los proyectos a largo plazo.

Contrato a largo plazo

Según el IRS, un contrato a largo plazo para los trabajadores de la construcción es un contrato que detalla un período que dura más de un solo año fiscal. Para la mayoría de los proyectos, esto crea una separación clara entre las tareas de poca monta y los sitios de construcción que implican una gran cantidad de planificación y trabajo. Sin embargo, la distinción también se convierte en importante en cuanto a los detalles. Incluso si un contrato cubre el trabajo en pocos días, si los días pasan más de un año nuevo, el proyecto puede ser considerado a largo plazo.

Porcentaje de finalización

La razón por la cual el IRS va a tales extremos específicos para definir un contrato a largo plazo consiste en controlar la forma en la que estos contratos dan cuenta por los ingresos recibidos. El método más utilizado es la práctica contable de porcentaje de avance de obra. El contratista divide el contrato entre los años que tardará en completar el proyecto, y asigna un porcentaje del valor obtenido para a año, según la cantidad de trabajo que realiza en ese año. Esta es la cantidad que el contrato da cuenta como ingresos.

Excepciones

Hay algunas excepciones a esta regla contable de contratación a largo plazo. No se aplica, por ejemplo, a los contratos de construcción de viviendas iniciadas después de 1988. Tampoco se aplica a los pequeños contratos de construcción, que caen bajo pequeñas excepciones de contratistas y leyes adicionales hechas por contratistas más pequeños por debajo de un cierto nivel de ingresos para darles ventajas fiscales.

Ventajas

La ventaja de tener una norma tan clara para la contabilidad de contrato a largo plazo es a la vez la precisión y la simplicidad. Por un lado, los principios de contabilidad requieren que coincidan los ingresos del trabajo realizado en la mayor medida posible, y el método de porcentaje de avance de obra es una de las mejores maneras de lograr esto, especialmente para el análisis de la empresa y los inversionistas externos. Además, mediante la limitación de las opciones, el examen de los trabajos de construcción como una industria se vuelve más sencillo, ya que los contratos a largo plazo utilizan un método en lugar de una variedad de métodos.

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