Franquicia vs. empresa conjunta

Escrito por Melanie J. Martin | Traducido por Gabriela Nungaray

Una franquicia es un acuerdo comercial en el que una de las partes firma un contrato con una empresa para vender productos o servicios utilizando el nombre y la imagen de la empresa. Un negocio conjunto es un acuerdo entre dos partes para trabajar juntos para el beneficio mutuo, por lo general al traer un nuevo producto o servicio al mercado. Ambos tienen potenciales beneficios y contratiempos.

Autodeterminación

Los participantes en una empresa conjunta tienen un mayor nivel de autodeterminación que los propietarios de franquicias. Ellos identifican la demanda del mercado de un nuevo producto o servicio. Luego se suelen combinar la estabilidad de una empresa consolidada con las ofertas novedosas de una nueva empresa para la ubicación. Las empresas extranjeras y nacionales a menudo se asocian en empresas conjuntas para hacer el mercadeo de un nuevo producto, o aquellos nuevos en un mercado determinado, con un nombre confiable. Las empresas conjuntas pueden apelar más a las personas creativas que lo que las franquicias harían, debido al nivel de la autodeterminación que suponen. Los propietarios de las franquicias, por su parte, por lo general debe seguir el plan y la comercialización de los productos o servicios de una empresa en particular. Los restaurantes de comida rápida tienen franquicias a través de los Estados Unidos que venden los mismos productos.

Riesgo

Una franquicia normalmente implica menos riesgo que una empresa conjunta, porque los clientes ya conocen y confían en la imagen de la empresa y sus productos. Sin embargo, si la empresa es nueva, en un campo que cambia rápidamente o tratando de vender muchas franquicias, podría estar en problemas financieros. El dueño de una franquicia potencial puede estudiar que tan buen desempeño tienen en otras regiones o en poblaciones con características demográficas similares. Además, el propietario no tiene necesariamente el mismo nivel de conocimientos financieros como los socios en una empresa conjunta. La franquicia viene con un plan claro y el apoyo de una empresa consolidada que invierte en el éxito de la franquicia para mantener su propio éxito. Por su parte, un negocio conjunto, puede implicar más riesgos porque los socios introducen un nuevo concepto que puede no tener éxito en una determinada población o ubicación. Sin embargo, las dos partes comparten el riesgo en cada inversión de sus propios activos, lo que puede reducir la carga de los riesgos para ambas partes.

Desarrollo

Los emprendedores pueden desarrollar sus habilidades empresariales a través de una franquicia, usándola como un campo de entrenamiento para aprender a manejar un negocio. Deben buscar una franquicia en el mismo sector en el que desean especializarse, para construir su conocimiento en esa área. En el proceso, puede ser que lleve un registro de ideas creativas para un negocio de futuro. Debido a que una empresa conjunta tiende a implicar un mayor riesgo, las partes interesadas deben tener experiencia financiera más avanzada con el fin de determinar cuáles son los riesgos que deben tomar.

Largo y ancho

Un contrato de franquicia puede durar indefinidamente, pero una empresa conjunta suele durar un período de tiempo determinado. Cuando termina el período de tiempo, ambas partes podrían considerar si desean continuar con el proyecto o comenzar uno nuevo. Además, una franquicia incluye un negocio en funcionamiento completo, mientras que una empresa conjunta se centra en un producto o servicio específico, o en un grupo reducido de ellos. Un negocio existente podría beneficiarse de una empresa conjunta, mientras que la franquicia inicia un nuevo negocio.

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