Las ventajas de la financiación a largo plazo de una deuda

Escrito por Tiffany C. Wright | Traducido por Enrique Pereira Vivas

Existen un número de maneras de capitalizar un negocio utilizando deuda o capital. Después de las aportaciones personales de capital, muchos propietarios de pequeñas empresas pueden preferir utilizar algún tipo de deuda para financiar el negocio en lugar de captar inversores adicionales. Cuando se elige sabiamente, el financiamiento de una deuda a largo plazo proporciona una serie de ventajas para la empresa y su propietario.

Conservar el flujo de caja operacional

La mayoría de los bancos ofrecen préstamos a largo plazo, una fuente principal de deuda a largo plazo para las pequeñas empresas, por períodos de tres a siete años. Los préstamos garantizados por la Administración de Pequeños Negocios (SBA, por sus siglas en inglés) pueden ofrecer plazos de hasta 10 años. Cuando una empresa utiliza estos fondos para realizar mejoras de capital, para la adquisición de equipos o para comprar suministros, ésta no utiliza el flujo de caja operativo. Cuando una empresa utiliza la deuda a largo plazo para financiar los activos no incluidos en la hoja de balance incluyendo al personal, esencialmente está aprovechando sus ganancias para hacer que la empresa crezca.

Proporciona apalancamiento para la equidad del propietario

Un negocio genera ingresos y patrimonio neto para sus propietarios. Mediante el uso de la deuda a largo plazo, el propietario aprovecha su inversión personal para aumentar sus rendimientos. Si un propietario contribuye con US$100.000 en capital y obtiene un préstamo a plazo de US$200.000, la empresa cuenta con US$300.000 para invertir. Si la empresa genera una utilidad neta de US$150.000 para el año, el retorno monetario de los propietarios sería de US$50.000 y su retorno sobre el capital sería del 50 por ciento. Si por el contrario, el propietario había contribuido con US$300.000, la rentabilidad sobre recursos propios sólo sería del 16,7 por ciento.

Sin interferencia o con una interferencia mínima de los inversores

Cuando una empresa utiliza la deuda a largo plazo, la necesidad de proseguir la inversión de capital de los socios comerciales potenciales o de los inversores disminuye. Siempre que tus préstamos se mantengan en buen estado, los prestamistas no tienen nada que hacer en tu negocio. Los inversores tienen derechos y opiniones para la toma de decisiones y a veces tienen mucho que decir sobre la forma de ejecutar el negocio. Sin inversionistas externos, evitas esta interferencia potencial.

Construir un crédito de negocios

Si obtienes una financiación de la deuda a largo plazo, aumentas la probabilidad de beneficiarte de la contribución adicional de la deuda. Incluso los préstamos garantizados por la SBA o los préstamos garantizados personalmente pueden ayudar a tu negocio con la construcción del crédito en su propio nombre. Si puedes construir el crédito de tu empresa, puedes reducir la dependencia de tu crédito personal. Esto no sólo te ayuda personalmente, sino que aumenta el valor de tu negocio como un activo vendible separado de ti.

Ventajas adicionales

La deuda a largo plazo, por lo general, tiene tipos de interés fijos que se traducen en pagos mensuales consistentes y de alta previsibilidad. Esta previsibilidad hace que sea fácil de presupuestar los ingresos operacionales que se necesitan para hacer los pagos. Además, la empresa puede deducir la totalidad de los intereses pagados por la deuda.

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