Las reglas 501(c)(3) y los principios de contabilidad generalmente aceptados

Escrito por Rena Dietrich | Traducido por Enrique Pereira Vivas

La clasificación del Servicio de Impuestos Internos para las organizaciones de caridad es 501(c)(3), lo cual significa que están exentos de impuestos. Sus ingresos no pueden beneficiar a cualquier accionista o individuo particular. Por estas razones, las empresas 501(c)(3) tienen que rendir cuentas a sus donantes y a las otras partes interesadas sobre cómo gastan sus ingresos. El Consejo de Normas de Contabilidad Financiera desarrolló los principios de contabilidad generalmente aceptados que deben cumplir cuando presentan la información financiera.

FASB 117

El FASB desarrolló una GAAP llamada FASB 117. Afirma que las organizaciones 501(c)(3) deben dar cuenta de las contribuciones realizadas y recibidas. Las contribuciones deben ser contabilizadas en los estados financieros en el período en que los ingresos son ganados. Si se trata de una donación no monetaria, la empresa debe registrarla por su valor de mercado. Las contribuciones hechas a otras organizaciones se consideran como gastos y también deben registrarse en el período en que se incurran. Los estados financieros deben distinguir entre las contribuciones que de forma permanente y temporal aumenten los activos netos. También deben revelar todas las restricciones y condiciones impuestas por los donantes.

Operación e inversión

Las organizaciones 501(c)(3) supervisan y protegen las contribuciones de los donantes. Debido a esto y a su estatus de exención de impuestos, están sujetas a las normas más altas de operación e inversión. Muchas organizaciones optan por invertir sus ganancias, así como apoyar a las misiones de caridad. Los estados financieros deben demostrar cómo se invierte el dinero y las misiones que apoyan. No sólo las agencias de lucro pueden apoyar a las misiones de caridad que la sociedad aprueba y le da un gran valor.

Estados financieros

GAAP requiere que todas las organizaciones 501(c)(3) proporcionen los estados financieros específicos que describan sus actividades de explotación. Las empresas deben proporcionar un balance general, un estado de actividades, un estado de flujos de efectivo y un estado de resultados. El balance muestra el total de activos, pasivos y patrimonio neto. Los cambios en los activos y los pasivos de la empresa deben ser incluidos en la declaración de actividades. El estado de flujos de efectivo informa sobre el efectivo y los equivalentes de efectivo. El estado de resultados muestra los ingresos netos, los ingresos y los gastos.

FASB 117

Otro principio contable para las organizaciones 501(c)(3), conocido como FASB 117, requiere que éstas clasifiquen sus activos, ingresos, gastos, ganancias y pérdidas. Muchas veces los donantes colocan estipulaciones sobre cómo y cuándo se gasta el dinero. Las clasificaciones o estipulaciones pueden ser permanentes, restringidas o restringidas temporalmente. Las clasificaciones se muestran en un estado de situación financiera. La declaración debe mostrar la cantidad y el tipo de restricción. Los cambios en las cantidades se muestran en un estado de actividades.

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