Las etapas de crecimiento de una compañía

Escrito por Renee O'Farrell | Traducido por Pau Epel

A medida que las compañías crecen, pasan a través de etapas de forma predecible. Aunque cada compañía puede pasar a través de estas etapas a su propio ritmo, todas las compañías lo hacen, del mismo modo que una persona pasa de la infancia, por la adolescencia hasta la adultez. Cada etapa de crecimiento tiene sus propios desafíos y enfoques asociados.

Inicio

Todas las compañías empiezan en algún punto. Muchas comienzan como sólo una semilla de una idea; esta semilla son los cerebros infantiles de potenciales empresarios, y constituyen sólo unos prototipos y un plan de negocios. Algunas pasan rápidamente por esta etapa, otras toman más tiempo pero el resultado es una compañía formada. En esta etapa, la compañía empieza a existir. La financiación está asegurada, incluso si está fuera del alcance del propietario, se puede formalizar una estructura legal, se imprimen tarjetas de negocio y hay un enfoque hacia la adquisición y conservación de clientes. La organización es usualmente muy simple; frecuentemente, involucra que el propietario actúe como administrador. Ésta es la etapa de "hazlo o rómpelo". Implica muchos ensayos de prueba y error, ya que la compañía establece su base de clientes, estrategias de precios y de marketing y procedimientos.

Establecimiento

Si una compañía pasa a través de su torpe nacimiento y adolescencia en sus comienzos, va a progresar hacia una etapa de crecimiento a la que llega para establecerse en su industria. Esto puede implicar algún crecimiento pero, sobre todo, en esta fase de evolución, la compañía se enfoca en cómo se maneja el negocio y se desarrollan métodos que la ayudarán a sobrevivir y prosperar. Esta etapa del crecimiento de la compañía se parece mucho a la adultez humana. Los sistemas de contabilidad y de administración de inventarios se vuelven más elaborados y organizados, se contratan nuevos empleados, se pueden subcontratar algunos procesos y mejores prácticas de negocios son adoptadas. El enfoque de la compañía está en encontrar qué funciona y qué métodos generan mayor valor. En este punto, muchas compañías necesitan encontrar financiación externa.

Adultez

Después de que una compañía se consolida, alcanza su punto similar a la edad adulta. Las personas adultas escogen crecer y expandir sus activos respectivos o mantener un estilo de vida, tal vez viviendo incluso de cheque en cheque, y las compañías siguen patrones similares. El objetivo es reducir costos, obtener y mantener la participación de mercado y explorar oportunidades para la expansión de negocios, expansión geográfica o ambas. La compañía empieza a confiar más en la financiación externa para su expansión o incluso supervivencia. Aunque no todos los negocios llegan a este punto, aquéllos que lo logran disfrutan cierto grado de éxito.

Punto de inflexión

En algún punto después de que la compañía se consolida, alcanzará un punto de inflexión. Su negocio y participación en el mercado puede empezar a disminuir, requiriendo mayor inversión para retener las ganancias y participación actuales. Esto puede necesitar la mejora, remodelación o expansión de equipos. Imagina esto como el momento del retiro. Una persona puede dejar de trabajar y empezar a disfrutar de un tiempo en el que tiene estabilidad y tal vez menos ingresos, o puede seguir invirtiendo, enfocándose en el crecimiento dramático de sus riquezas, utilizando los ahorros de pensión para comprar propiedades para alquiler o mejorar su hogar para aumentar su valor. Es un período de duras y cruciales decisiones.

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