Las diferencias entre cuentas por pagar y deuda a largo plazo

Escrito por Ashley Mott | Traducido por Silvina Ramos

Las "cuentas por pagar" y la deuda a largo plazo son términos de contabilidad que hacen referencia a entradas específicas del balance general de un negocio. Aunque ambos representan los fondos adeudados por tu negocio, saber las diferencias entre estas dos deudas te permite comprender mejor la salud financiera de tu compañía a corto y largo plazo.

Cuentas por pagar

Las "cuentas a pagar" hacen referencia a los fondos adeudados a otros negocios o acreedores que deben pagarse en un año desde la fecha del balance general. Las entradas más comunes en cuentas a pagar son gastos ordinarios como facturas de servicios y otros gastos operativos recurrentes. La entrada de cuentas a pagar en un balance general aparece debajo de los encabezados "Pasivo" y "Pasivo corriente". Muchas de las entradas en la sección "cuentas a pagar" terminan en otros informes financieros como en el estado de pérdidas y ganancias.

Deuda a largo plazo

La deuda a largo plazo también aparece en la sección "Pasivo" del balance general, pero típicamente posee su propio encabezado. Las deudas a largo plazo, como un pagaré hipotecario, se encuentran mencionadas debajo. Las entradas de las deudas a largo plazo deben ser préstamos o cuestiones crediticias que tu negocio no tiene que pagar dentro del año del balance general.

Transición

Cuando tu compañía posee una deuda a largo plazo, un pagaré puede vencerse en una de las deudas durante el año entre los balances generales. Cuando un pagaré vence, la cantidad debe deducirse de la entrada de deuda a largo plazo y agregarse a la sección "Pasivo corriente" en el balance general.

Administración de la deuda

Al comprender las entradas individuales como cuentas a pagar y deuda a largo plazo del balance general, puedes revisar el informe y obtener una instantánea de la salud financiera actual de la compañía. Cuando comparas el pasivo, como cuentas a pagar, con tu activo corriente, puedes determinar en un segundo el capital de trabajo de tu negocio. Al dividir la suma del pasivo y las deudas a largo plazo por el activo total, obtienes el coeficiente de la deuda, el cual es utilizado para determinar la posición financiera general del negocio. Mientras más bajo sea el número, tu negocio depende menos de la deuda para el crecimiento y desarrollo. Si buscas nuevas fuentes de financiamiento, este coeficiente le permitirá a los posibles acreedores comparar la salud de tu compañía con aquella de otras compañías de la misma industria.

Créditos de las fotos

  • Stockbyte/Stockbyte/Getty Images