La mejor manera de decirle a tu jefe que tienes demasiado trabajo

Escrito por Jordan Meyers | Traducido por Mariana Groning

La idea de decirle a tu jefe que tienes demasiado trabajo puede ponerte nervioso. Podría preocuparte no obtener un ascenso, que reduzca tus horas o incluso que te despida. Al mismo tiempo, podría preocuparte que la sobrecarga hará que tu rendimiento se deteriore. Según Cigna Behavioral Health, puedes hacer una lista de tus preocupaciones y ensayar la conversación antes de acercarte a tu jefe. Asimismo, utilizar lenguaje corporal asertivo evitando posturas agresivas puede ayudarte a asegurar que la conversación se desarrolle suavemente.

Calidad

Explica la situación a tu jefe sin utilizar palabras que acusen, parezcan prejuiciosas o que suenen vagas o evasivas. En lugar de culpar a tu jefe por tu carga de trabajo, haz que tus preocupaciones se centren en la calidad. Dile a tu jefe que temes que la calidad de tu trabajo se resentirá debido a una sobrecarga de proyectos y responsabilidades. Luego comparte cuánto trabajo sientes que puedes completar sin deteriorar la calidad. Por ejemplo, dile a tu jefe que puedes completar cuatro proyectos de alta calidad en una semana pero seis sería difícil.

Da ejemplos

A veces dar ejemplos de las situaciones preocupantes te puede ayudar a llegar al punto. Por ejemplo, en lugar de simplemente decir que tienes mucho trabajo, dile a tu jefe el tiempo que has asignado a varios proyectos adicionales o tareas además de tu carga de trabajo regular. Luego explica la cantidad de tiempo que necesitas para hacer un buen trabajo con tantas tareas. También puedes dar ejemplos de situaciones en las que has tenido que trabajar horas extra para hacer frente a una carga de trabajo excesiva. Por ejemplo, dile a tu jefe que te quedaste cuatro veces en la semana anterior para completar tus tareas. Además, preparar un gráfico o un calendario con todo tu trabajo asignado junto con la cantidad de tiempo que necesitas para completar cada tarea puede ayudarte. Esto podría hacer que tu jefe visualice cómo se superponen tus proyectos.

Discute las fechas de entrega

A menudo, el problema con las cargas de trabajo onerosas es que todas las tareas tienen plazos de entrega similares. Toca este tema discutiendo los proyectos con tu jefe y explicando que no puedes completar todos dentro del marco de tiempo especificado. Pídele que ajuste o escalone los plazos para que puedas darle una cantidad razonable de atención a cada proyecto. Puede que esto se arregle sólo mediante la ayuda de tu jefe para priorizar los proyectos. Por ejemplo, tu jefe puede determinar que los proyectos A y C son los más importantes para esta semana, pero la fecha límite del proyecto B puede extenderse unos días más.

Discute la delegación

Aunque puede que seas muy bueno en tu trabajo, puede que sepas de algunos compañeros capaces de asumir tareas y aligerar tu carga. Por ejemplo, si un proyecto necesita tus habilidades de análisis, pero también requiere comprobaciones de hechos, pídele a tu jefe que asigne la parte de verificación de datos a un empleado con una carga más ligera. Además, podrías discutir delegar algunas tareas generales de oficina, como escribir cartas, clasificar correo o archivar documentos importantes a un ayudante o recepcionista.

Enfócate en lo positivo

A muchas personas no les gusta escuchar negativas, pero puedes suavizar el golpe al centrarte en los aspectos positivos. En vez de decir que no puedes manejar la carga laboral, enfócate en las tareas que sí puedes realizar. Por ejemplo, dile a tu jefe que puedes preparar las proyecciones financieras para un proyecto pero que completar tareas adicionales requeriría sacrificar tus otras tareas. Si tu jefe pide favores en lugar de asignar tareas, utiliza la misma estrategia para ayudarle sin sobrecargarte.

El tono adecuado

Nunca te acerques a tu jefe para quejarte de tu trabajo y evita sonar enojado, frustrado o abatido. Date cuenta de que tu jefe también puede sentirse sobrecargado de trabajo y puede ser menos comprensivo a causa de todo lo que tiene que hacer. Habla con compasión y centra tus preocupaciones en la salud de la empresa. En lugar de simplemente quejarte acerca de la cantidad de trabajo que tienes que hacer, presenta nuevas soluciones para hacer el trabajo a tiempo.

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