La importancia de seguir la cadena de mando en la empresa

Escrito por Luanne Kelchner | Traducido por Javier Enrique Rojahelis Busto

En una organización empresarial, la cadena de mando se refiere a los niveles de autoridad en la empresa desde el puesto más alto, como el CEO o el dueño del negocio, hasta los trabajadores de primera línea. Las empresas instituyen una cadena de mando para proporcionarles a los trabajadores en todos los niveles un supervisor a quien le pueden hacer preguntas o reportar problemas.

Establecimiento de la jerarquía de una empresa

La cadena de mando establece la jerarquía de la empresa. Los dueños de negocios o los CEOs ocupan la primera posición en una jerarquía de empresa, lo que equivale también al primer lugar en la cadena de mando. Los vicepresidentes y los empleados superiores de gestión dependen directamente del dueño de la empresa o del director ejecutivo. Los supervisores o jefes de departamento se reportan con los gerentes de más alto nivel, y los trabajadores se reportan con los supervisores y jefes de departamento. Cada empresa establece su propia jerarquía o estructura organizativa, lo que es la base de una cadena de mando. Todos los empleados de la organización reconocen la estructura de la empresa cuando se sigue una cadena de mando.

Responsabilidad y autoridad

Cada empleado en la cadena de mando es responsable de un área específica de la empresa. Por ejemplo, los supervisores o gerentes de operaciones deben asegurarse de que los trabajadores completen las tareas y actividades de producción, mientras que los empleados de alta dirección deben establecer la dirección de alto nivel que la empresa necesita. Por ejemplo, un director de operaciones puede desarrollar un plan para reducir el tiempo de espera en la producción por dos días, pero los supervisores que dirigen las actividades de los trabajadores de producción deben ejecutar el plan de alto nivel. Cuando un trabajador no sigue la cadena de mando establecida, socava la autoridad de su jefe directo.

Eficiencia

Una cadena de mando establecida genera eficiencia cuando sirve para reportar problemas o comunicarse con los trabajadores. Por ejemplo, cuando un trabajador comunica un problema al gerente de su supervisor, el supervisor no tiene la oportunidad para corregir el problema. Los gerentes, si bien están familiarizados las estrategias y la planificación un mayor nivel, no están preparados para corregir problemas de funcionamiento o las actividades del día a día de los empleados de primera línea. Resulta más eficiente que las quejas o el reporte de un problema se dirija al supervisor o gerente en el nivel más bajo en lugar de escalar el problema a un nivel superior de gestión de empleados.

Moral de los empleados

Cuando los empleados suelen hacer caso omiso de la cadena de mando, pueden afectar la moral de los supervisores y gerentes. Las compañías sin una clara cadena de mando pueden generar una atmósfera de incertidumbre y caos, lo que afecta la moral de todos los trabajadores de la organización. Una moral de empresa inadecuada puede conducir a una alta rotación de empleados y a una menor productividad.

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