¿La capacitación de empleados es un activo intangible?

Escrito por Karen S. Johnson | Traducido por Alejandro Moreno

Muchos ejecutivos pueden ver la inversión en la capacitación de sus empleados como un activo intangible, pero de acuerdo con Joseph Sclafani, socio de la firma de consultoría organizacional Change Management Associates Int'l en Washington, D.C., este es un caso en el que la opinión de los líderes y la opinión de contabilidad pueden estar en desacuerdo. Por lo tanto, es importante entender los diferentes estándares para definir los activos intangibles y cómo éstos pueden aplicarse a la capacitación de los empleados.

El activo intangible definido según propósitos de contabilidad

La Governmental Accounting Starndards Board es un grupo privado sin fines de lucro "que trabaja para crear y mejorar las reglas que siguen los gobiernos estatales y locales de Estados Unidos cuando contabilizan sus finanzas y las reportan al público". El American Institute of Certified Public Accountants, que contribuyó en la organización de la GASB en 1984, reconoce los estándares GASB. Esta organización ampliamente reconocida define los activos intangibles de acuerdo con tres criterios.1) Que no tengan "sustancia física" (que no puedan tocarse); 2) Que no tengan un valor monetario o financiero, y 3) La capacidad para extender su uso durante varios años.

La capacitación de empleados como un activo intangible contable

Aunque la definición de la GASB parece poder aplicarse a la capacitación de los empleados, la GASB también requiere que los activos intangibles se traten como "activos de capital" en las declaraciones financieras. Las marcas y patentes son ejemplos de tales activos intangibles para propósitos de contabilidad. Gregory Copp, un contador público certificado de Austin,Texas menciona: "Para los impuestos y la contabilidad, yo no veo los costos de capacitación de los empleados como un activo. Para propósitos fiscales, las compañías generalmente no capitalizarán lo que tengan que hacer y no es requerido. Prefieren la deducción. Para propósitos de contabilidad es muy difícil cuantificar tanto el valor futuro en una cantidad monetaria para la compañía y sobre qué período de tiempo se amortizaría el activo".

Perspectiva no contable de la capacitación de empleados como un activo

Aunque tanto Copp como Sclafani reconocen la falta de una valuación objetiva para incluir la capacitación de los empleados en las declaraciones financieras, ambos están de acuerdo que invertir en los empleados a través de la capacitación es crear un activo, haciendo mención del mayor talento y habilidad, actitudes positivas, lealtad y posible longevidad con la compañía. Sclafani nota que notar este valor depende de la voluntad y capacidad de la compañía para permitir que la capacitación se utilice. "En mi negocio, he escuchado muchas historias de empleados que regresan a un entorno de trabajo que evitaba o desalentaba la aplicación de nuevas ideas o técnicas que se habían tomado de la capacitación", dice Sclafani.

Obtener el mayor provecho de la capacitación de los empleados

Sclafani nota que la capacitación de los empleados, cuyos beneficios pueden no verse completamente reflejados en una hoja de balance, pueden darle a los empleadores una rentabilidad real a través de los factores "interconectados", como una compensación adecuada, liderazgo visionario, guía efectiva de los supervisores inmediatos, seguridad de empleo y flujos saludables de información. Aunque todas las compañías tienen cierta rotación de personal, los empleadores que no implementan una estructura y procedimientos que permitan que se utilice la inversión en capacitación crean un entorno perjudicial para la lealtad del personal. Esta rotación, especialmente de los empleados que han recibido capacitación, significa "esencialmente ver los activos propios salir por la puerta".

Créditos de las fotos

  • Jupiterimages/Pixland/Getty Images