Fortalezas y debilidades de los empleados

Escrito por Marnie Kunz | Traducido por Florencia Kushidonchi

    Un ingrediente clave del éxito empresarial es poder aprovechar las fortalezas de cada empleado para contribuir con la misión general de la compañía. Evaluar con honestidad las fortalezas y debilidades de los empleados puede ayudarte a encaminar tu empresa hacia la eficiencia y el éxito, así como proporcionarte material para el examen de desempeño. Una vez que reconozcas las fortalezas de cada empleado, puedes ubicarlos en posiciones en las que puedan aprovecharlas.

    Evaluaciones de los empleados

    Identificar las fortalezas y debilidades de tus empleados es el primer paso para aumentar la eficiencia. Cada uno cuenta con aptitudes y habilidades diferentes para trabajar, y algunas pueden no estar en uso en el presente pero pueden estarlo una vez que las identifiques. Algunas fortalezas comunes de los empleados incluyen lealtad, ética laboral exigente, buen ánimo, flexibilidad, ambición, excelente comunicación escrita, excelente comunicación verbal, creatividad, buen conocimiento tecnológica, pensamiento innovador, fuertes habilidades interpersonales, habilidades industriales y persuasivas específicas y conocimiento. Haz una lista de las fortalezas de tus empleados y haz que tus gerentes te ayuden si tu lista es extensa.

    Aprovechamiento de las fortalezas

    Los mejores gerentes ubican a los empleados en posiciones en las que pueden aprovechar al máximo sus fortalezas y seguir construyendo en base a las mismas, según Curt Coffman, director general de consultoría sobre el compromiso de los empelados y clientes en Gallup, en un artículo de Entrepreneur.com. Revisa las descripciones laborales, cambia las posiciones de los empleados, añade o modifica responsabilidades y haz todo lo necesario para colocar a los empleados en puestos en donde puedan tener éxito y aprovechar sus habilidades. Céntrate en lo positivo y en cómo puedes aprovechar las fortalezas únicas de cada empleado. Por ejemplo, si uno tiene buen trato con la gente, diseña maneras de que pueda involucrarse más con las personas en tu empresa, por ejemplo en servicio al cliente, respondiendo llamadas o correos electrónicos.

    Debilidades de los empleados

    También debes evaluar las debilidades de tus empleados. Considera factores como las llegadas tarde, los problemas de comunicación, la falta de entusiasmo o iniciativa, la mala comprensión de materiales o programas y la dificultad para llevarse bien con otras personas. Trabaja con cada uno para establecer objetivos de mejoramiento apreciables. Diseña un sistema para rastrear el progreso de cada empelado y revísalo con regularidad. Por ejemplo, si un empleado tiene problemas con la asistencia o la puntualidad, crea una tabla de asistencia y ofrece un refuerzo positivo por semana, como un agradecimiento o reconocimiento, para la asistencia y la puntualidad. Para los empleados con dificultades técnicas o falta de conocimiento, ofrece capacitación en programas o sistemas de computación. Otras formas de rastrear el progreso de los empleados pueden incluir hacer que lleven un registro de sus números de venta diarios o semanales. Para áreas más subjetivas, como las aptitudes de las personas, considera organizar seminarios sobre temas como la diversidad, el compromiso o la comunicación, o invertir para que los empleados asistan a clases de capacitación. Ofrece incentivos para la capacitación, como almuerzos o certificados para todos los que asistan. Si necesitas ayuda para ofrecerles reconocimiento, haz que tus gerentes trabajen con los empleados para fijar y rastrear objetivos.

    Comunicación con los empleados

    Con frecuencia, los empleados pueden no tener en claro lo que se espera de ellos o pueden sentir que no son apreciados ni valorados por su contribución a la compañía. Reúnete con cada uno una vez por trimestre para un examen de rendimiento formal, aconseja Curt Coffman de Gallup. No te centres en debilidades que no puedan repararse sino elogia las fortalezas y brinda aliento para las áreas que puedan mejorarse. Hazle saber a tu empleado cuáles consideras que son sus fortalezas, cómo han ayudado a tu empresa y de qué manera puede utilizar sus fortalezas para beneficiarse a sí mismo y a tu compañía en el futuro.

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