Etiqueta del refrigerador en el lugar de trabajo

Escrito por Linda Ray | Traducido por Paula Ximena Cassiraga

Los desacuerdos con tus colegas sobre cómo manejar un refrigerador compartido pueden ser una fuente de inarmonía que lleva a una producción reducida y una disminución de la moral en el lugar de trabajo. Para reducir las confrontaciones sobre la pérdida y daños de bocadillos y almuerzos en el lugar de trabajo, es mejor seguir algunas reglas de etiqueta del refrigerador aceptadas comúnmente.

Reducir olores

No todos tus compañeros de trabajo aprecian los mismos tipos de comidas. Evita llevar comidas de olor fuerte al trabajo. Cuando exista la posibilidad de que tu comida sea ofensiva para alguien más, guárdala en contenedores con tapas herméticas. Usa contenedores que no se abran fácilmente o que caigan a causa de golpes. Enjuágalos después de usarlos para que los olores no queden en la cocina y asegura herméticamente las sobras si planeas mantenerlas refrigeradas. Limpia tus derrames inmediatamente después de que sucedan.

Etiqueta tu comida

Los bocadillos y almuerzos perdidos son uno de los riesgos que sueles tomar al usar un refrigerador comunal en el lugar de trabajo. Nunca comas la comida de otro empleado a menos que tengas permiso. Para guardar de manera segura tu propia comida etiqueta tus bolsas y contenedores. No habrá confusiones sobre qué artículos son tuyos cuando tu nombre sea claramente evidente. Pide que tus compañeros de trabajo hagan lo mismo y considera repartir etiquetas para facilitar el proceso.

Dejar espacio

La etiqueta significa respeto y eso incluye dejar espacio para la comida de tus compañeros de trabajo en el refrigerador. No rompas, aplastes o tritures la comida preparada de un colega para hacer espacio para la tuya. Si bien el vaciado semanal del refrigerador debería aliviar el congestionamiento, cuando el espacio sea reducido tómate un momento para reordenar los artículos y así hacer lugar para tu propia comida; si eso no es posible, coloca tus ítems en una sección diferente del refrigerador, como en la bandeja de frutas o en el estante de la puerta.

Establece un cronograma

No todos los empleados comparten la misma etiqueta. Muchos lugares de trabajo desarrollan una lista de reglas del refrigerador y la cocina y la publican claramente en la zona. Preséntales una serie de reglas a la administración para su aprobación; las reglas propuestas podrían incluir una lista de trabajadores que compartirán la responsabilidad de limpiar el refrigerador junto con fechas y horas en las que deben realizarse las limpiezas. Las reglas podrían requerir que los empleados lleven la comida que no comen a sus casas al final de cada día laboral y explicar que cualquier comida que quede en el refrigerador a la tarde del viernes será desechada.

Créditos de las fotos

  • Ryan McVay/Valueline/Getty Images