Estrategias de marketing para ventas personales

Escrito por Laura Jerpi | Traducido por Mary Lascano
Un buen vendedor hace que el cliente se sienta a gusto con su decisión de comprar un producto o servicio.

Un buen vendedor hace que el cliente se sienta a gusto con su decisión de comprar un producto o servicio.

La venta personal es una estrategia que usan los vendedores para convencer a los clientes de comprar un producto. El vendedor utiliza un enfoque personalizado, a la medida para satisfacer las necesidades individuales de cada cliente, para demostrar la forma en que el producto le beneficia. El cliente tiene la oportunidad de hacer preguntas, y el vendedor se ocupa de cualquier preocupación que tenga sobre el producto.

Haz preguntas

Cuando se trata de vender un producto a un cliente, lo que necesitas es saber por qué ella está interesada en el producto o servicio. Averigua si ella es actualmente un cliente de uno de tus competidores. Si es así, pregunta por qué ella no está satisfecha con sus productos o servicios, por que ella considera cambiarse a la suya. Pregunta quiénes son los principales tomadores de decisiones en su empresa y ve si tiene una línea de tiempo para tomar una decisión final sobre el producto. Recopilar este tipo de información te ayudará a saber lo que están tratando de obtener de tu empresa, por lo que eres más capaz de satisfacer sus necesidades con su argumento de venta.

Las preocupaciones de direcciones

Pide al cliente que comparta cualquier preocupación que pueda tener sobre tu producto o servicio. Si eres capaz de hacer frente a estos problemas, puedes aumentar las posibilidades de aliviar su mente y convencerlo de llevar su negocio a tu empresa. Siempre es mejor conocer las preocupaciones potenciales que un cliente tiene con tu empresa, por lo que tienes una oportunidad de difundir. A veces, el cliente sólo necesita un poco más de información acerca de tu producto o servicio para sentirse cómodo de tomar una decisión.

Pide la compra

Tu trabajo no se termina después de que hayas terminado tu presentación de ventas. Es importante preguntar al cliente por la compra. Directamente puedes preguntarle si ha decidido comprar tu producto o servicio, o puedes hacerlo de manera indirecta, como preguntando cuándo le gustaría comenzar a recibir los servicios o la forma en que le gustaría ordenar muchos de los productos específicos. Esto te ayudará a saber cuál es tu situación con el cliente. Si duda, pregunta qué le sostiene para comprar. Si eres capaz de hacer frente a sus preocupaciones, eres más propensos de conseguir la venta.

Seguimiento

Un buen vendedor siempre sigue con ambos, prospectos y clientes después de hacer una presentación. Si un cliente potencial aún no está seguro de los beneficios de tu producto o servicio, esta es otra oportunidad para hacer frente a tus preocupaciones. Si ya haz decidido comprar tu producto o servicio, es importante comprobar y asegurarte de que estás satisfecho con él.

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