¿Cuáles son los conceptos básicos y características de la iniciativa empresarial?

Escrito por Ronald Kimmons | Traducido por Javier Enrique Rojahelis Busto
Para iniciar tu propia empresa debes sentir entusiasmo por la temática con la que quieres trabajar.

Para iniciar tu propia empresa debes sentir entusiasmo por la temática con la que quieres trabajar.

La iniciativa empresarial es el acto de establecerte por tu cuenta y comenzar un negocio en lugar de trabajar para el negocio de alguien más. Si bien los empresarios deben hacer frente a un mayor número de obstáculos y temores que los empleados que trabajan por horas o son asalariados, la recompensa puede ser mucho mayor también para los primeros.

Interés y visión

El primer factor para el éxito empresarial es el interés. Dado que la iniciativa empresarial es rentable dependiendo del desempeño y del tiempo que se le dedique a un esfuerzo especial, un empresario debe trabajar en un área que sea de su interés. De lo contrario, no será capaz de mantener un alto nivel de ética de trabajo, y lo más probable es que falle. Este interés también se debe traducir en una visión de crecimiento de la compañía. Aunque las actividades del día a día de un negocio puedan ser interesantes para un empresario, esto no es suficiente para el éxito a menos que pueda convertir este interés en una visión de crecimiento y expansión. Esta visión debe ser lo suficientemente fuerte de modo que pueda ser comunicada a los inversionistas y empleados.

Habilidad

Aunque esté todo el interés y la visión, eso no puede compensar la falta en su conjunto de habilidades aplicables. Como jefe de una empresa, si tienes empleados o no, el empresario debe ser capaz de realizar muchas tareas y hacerlas con eficacia. Por ejemplo, si quieres iniciar un negocio que crea juegos para teléfonos móviles, debes tener conocimientos especializados en tecnología móvil, en la industria de los videojuegos, en el diseño de juegos, en el marketing o en la programación de aplicaciones.

Inversión

Un empresario debe invertir en su empresa. Esta inversión puede ser algo menos tangible como, por ejemplo, el tiempo que gasta o las habilidades o la reputación que le reporta su compañía, pero también tiene que involucrar una inversión significativa de los activos con un valor claro, ya sea que se trate de dinero en efectivo, de bienes raíces o de propiedad intelectual . Un empresario que no quiere o no puede invertir en su empresa no puede esperar que otros lo hagan y no se puede esperar que tenga éxito.

Organización y delegación

Si bien muchos nuevos negocios comienzan como el esfuerzo de un solo hombre, el espíritu emprendedor exitoso se caracteriza por un crecimiento rápido y estable. Esto significa contratar a otras personas para hacer trabajos especiales. Por esta razón, la iniciativa empresarial requiere de una organización amplia y de la delegación de tareas. Es importante que los empresarios presten mucha atención a todo lo que pasa en sus empresas, pero si quieren que sus empresas tengan éxito, deben aprender a contratar a las personas correctas para los puestos adecuados y dejar que ellos hagan su trabajo con la mínima interferencia de la gerencia.

Riesgo y recompensas

La iniciativa empresarial requiere riesgo. La medición de este riesgo es igual a la cantidad de tiempo y dinero que tú inviertes en tu negocio. Sin embargo, este riesgo también tiende a relacionarse directamente con las recompensas involucradas. Un empresario que invierte en una franquicia paga por el plan de negocios de otra persona, y recibe un ingreso respetable, mientras que un empresario que asume todos los riesgos sin precedentes de una innovación sólo supone que algo revolucionario podría funcionar en el mercado. Si tal revolucionario está mal, puede perder todo. Sin embargo, si tiene razón, de pronto puede llegar a convertirse en alguien muy rico.

Créditos de las fotos

  • Jupiterimages/Brand X Pictures/Getty Images