¿Cuáles son las ventajas y desventajas en un negocio de construcción pequeño?

Escrito por Linda Ray | Traducido por Cesar Moreno

Antes de iniciar tu propio negocio de construcción es necesario sopesar las ventajas y desventajas de ser dueño de un negocio y competir contra las grandes empresas con grandes recursos. Sopesar los pros y los contras en base a tu nivel de experiencia, la investigación sobre tus nichos de mercado y la cantidad de financiación requerida para poner en marcha el negocio es necesario.

Propiedad

Como propietario único, tú recibes todas las utilidades y seleccionas los trabajos que deseas hacer y tomas todas las decisiones. Como el único jefe puedes optar por rechazar un trabajo que no crees te vaya a dar beneficios suficientes, además puedes contratar y despedir a las personas que escojas y parar en las vacaciones de invierno si así lo deseas. Como propietario único, también asumes todo el riesgo. También eres responsable de todas las deudas en que incurras, así como los pagos de seguros que quieras tener para ti y tus empleados.

Financiamiento

La financiación es más difícil de conseguir para una pequeña empresa de construcción. Hasta que tengas una reputación sólida y una fuerte relación con un banco o institución financiera es posible que tengas que depender de préstamos personales o de tus propios ahorros para financiar tus proyectos. No tienes que pagarle a socios o accionistas y cuando tienes un proyecto rentable, los beneficios son todos suyos. Los impuestos pueden ser más difíciles de manejar, sin embargo, en una pequeña empresa. Los trabajos de construcción y los pagos no siempre están dentro del año fiscal, lo que requiere que amortices muchos de tus pagos y deducciones. Tu ciclo de trabajo puede no coincidir con el ciclo fiscal del servicio de impuestos internos, lo que requiere llevar una contabilidad exacta de tu parte. Como propietario único o como socio, no tienes que pagar mucho en impuestos de sociedades como lo hacen tus competidores más grandes.

Ofertas

Las empresas de construcción más grandes pueden ser capaces de permitirse el lujo de hacer ofertas bajas para construir porque tienen otros proyectos que le dan soporte a la compañía. Ya sea que estén tratando de mantener a todos sus empleados trabajando o hacer una relación con un nuevo cliente, las empresas de construcción más grandes tienen una mayor flexibilidad para estos procesos, y a menudo hacen una oferta más baja que la que encontrarías como rentable. Al mismo tiempo, como una pequeña empres, los procesos son mas ágiles y puedes responder rápidamente las llamadas de trabajo que requieren atención inmediata. No todos los clientes tiene que seguir un proceso de licitación, y puedes vender tus servicios a través de tu propia red personal.

Relaciones

Puedes estar más cerca del cliente y construir una relación de confianza que las grandes empresas rara vez hacen. Muchos clientes nunca han conocido al CEO de los mayores contratistas de la construcción. Mientras que las ventas y la promoción te pueden alejar de la obra, ese toque personal que puedes ofrecer hará toda la diferencia en la consecución de tu base de clientes. Cualquier pequeño negocio requiere una cantidad extraordinaria de tiempo para construir un proyecto y una pequeña empresa de construcción puede requerir incluso de más tiempo porque hay que estar en el lugar de trabajo y consolidar el negocio al mismo tiempo. Como propietario, puedes planear tu crecimiento y finalmente contratar a supervisores y representantes de ventas. Pero entonces al avanzar a las grandes ligas tendrás el riesgo de perder ese toque personal que te llevó a donde querías estar cuando empezaste el negocio.

Créditos de las fotos

  • Jupiterimages/Creatas/Getty Images