Cualidades de una enfermera escolar

Escrito por Barbara Bean-Mellinger | Traducido por Laura Guilleron

El rol de una enfermera escolar es crítico para la salud de la escuela. Aunque debe entrar en acción durante las epidemias de gastroenteritis y piojos, es durante sus interacciones diarias que puede marcar una verdadera diferencia. Además de las habilidades de enfermería y el conocimiento que le permitirá proporcionar un cuidado de calidad a los niños y el personal de la escuela, poseer una variedad de otras cualidades le ayudará a la enfermera escolar a desempeñarse bien en su trabajo.

Interesarse por los demás

Una enfermera escolar debería ser cariñosa y compasiva, sobre todo en lo que respecta a los niños. (Referencia 1) Esto se extiende al cuidado completo del niño, a darse cuenta de los diversos factores que pueden afectar su enfermedad, y que una herida o enfermedad pueden afectar otros aspectos de su vida, tanto en casa como en la escuela. La enfermera debe ser comprensiva con los temas y problemas que suelen concernir a los niños y ser conscientes de que a pesar de que su rodilla raspada pueda parecer una tontería para un adulto, para ellos es algo grande.

Modelo saludable a seguir

Una enfermera escolar puede hacer mucho más que aplicar vendajes y administrar las prescripciones de los médicos. También puede proporcionar información sobre elecciones saludables. (Referencia 2) No obstante, no basta con simplemente hablar acerca de la buena salud, ella tiene que "hacer lo que predica". Si los alumnos vienen a la clínica y la ven comiendo vegetales crudos para el almuerzo, ellos se percatan de eso. Los niños les prestan más atención a las acciones que a las palabras de los adultos. Si ven que la enfermera de la escuela opta por opciones saludables, es más probable que ellos también elijan sabiamente.

Buena comunicadora

Es importante que la enfermera escolar sea capaz de comunicarse con los alumnos a su nivel, ya sean preescolares o estudiantes de último año de secundaria. Mientras mejor sepa escuchar a los alumnos y les deje sabe que ella ansía hablar con ellos, mayores serán las probabilidades de que los alumnos pidan sus consejos cuando no se sientan bien. Las enfermeras escolares también necesitan comunicarse con adultos, incluyendo los padres, los maestros y los administradores.

Orientada a los detalles

Es esencial que la enfermera escolar lleve registros completos y exactos de las visitas de los alumnos a la clínica. Esto incluye motivos de la visita, resultados y seguimiento, como llamar a los padres o hablar con los maestros. Un detalle olvidado o ignorado puede hacer una gran diferencia en el tratamiento y la salud del niño.

Involucrada en la escuela

Los profesionales médicos y otras figuras de autoridad pueden ser intimidantes para los niños y los adolescentes. Por ese motivo es importante que las enfermeras escolares se involucren con los alumnos fuera de la clínica. Una manera de hacerlo es hablarle a las clases acerca de temas de la salud. Otra forma es participar en las actividades de la escuela, como los espectáculos de porristas y los eventos para recaudar fondos.

Alumna de toda la vida

Una enfermera sabia es consciente de que el campo de la medicina evoluciona constantemente, así que se mantiene al corriente con los cambios. Esto implica leer periódicos de medicina y tomar cursos continuos de capacitación, sobre todo en temas relacionados a la pediatría y la medicina adolescente. Una enfermera escolar debería sentirse entusiasmada de continuar aprendiendo acerca de las nuevas técnicas y avances médicos para ayudarla a mantener el nivel más elevado de cuidado.

Créditos de las fotos

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