Cosas a tener en cuenta al abrir una subsidiaria

Escrito por Luke Arthur | Traducido por Karolynne Gardim

Al ejecutar un negocio, abrir una filial puede ser una forma eficaz de bifurcar tus operaciones de negocio a través de una entidad independiente. Antes de crear una subsidiaria, es importante tener en cuenta algunas cosas. De lo contrario, podrías terminar haciendo una gran cantidad de trabajo para ponerlo en marcha sin ningún propósito.

Considera las razones

Antes de establecer una filial, es importante tener en cuenta exactamente por qué lo estás haciendo. A menos que tengas una razón legítima para crear una, no necesitas pasar a través del proceso que se requiere. Por ejemplo, si tienes divisiones separadas de tu negocio y quieres separar la responsabilidad de cada división, podría tener sentido establecer una filial. Algunas empresas también a veces utilizan subsidiarias como una manera de maximizar los beneficios fiscales.

Platica con los inversores y prestamistas

Antes de ramificar y crear una subsidiaria, es normalmente una buena idea hablar con los inversores y prestamistas de tu empresa. Los que tienen interés en tu negocio deberían ser informados en cuanto a lo que estás haciendo. De lo contrario, podría parecer como si estuvieras tratando de ocultar activos o hacer algo más por debajo de la mesa. Discutiendo tus motivos con los que están asociados con tu negocio, podrías evitar cualquier rumor o problemas.

Entidad comercial

Al ramificar en una filial, también hay que considerar la entidad empresarial que vas a utilizar. Dado que la filial es una entidad de negocios secundaria, no necesariamente tienes que usar la misma estructura que tu negocio principal. Por ejemplo, podrías elegir crear una sociedad de responsabilidad limitada o una corporación C para la filial. Si no deseas la formalidad que viene con la corporación, la LLC podría tener más sentido.

Qué será transferido

Durante el proceso de creación de una subsidiaria, también necesitas tener en cuenta lo que será transferido a través de la nueva entidad de negocios. Además de transferir algunas responsabilidades o aspectos de negocio, también puede ser necesario transferir algunos activos o pasivos. Por ejemplo, puede que tengas que dar a la nueva filial algún capital de trabajo para empezar con las operaciones comerciales. Considera la cantidad que necesitarás para volver la subsidiaria operativa y luego piensa acerca de si tu empresa cuenta con el capital suficiente para hacerla funcionar.

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