Consejos para manejar una organización

Escrito por Alexis Writing | Traducido por Laura De Alba

Existen muchos elementos importantes para hacer funcionar y manejar una organización. Sin importar el tamaño de la organización, los líderes deben tener muchos papeles para asegurar que las cosas funcionan sin problemas y que todos hacen su trabajo. Manejar a tu personal de forma efectiva puede ser la clave para el éxito, no sólo para tu departamento, sino para la compañía como un todo. Afortunadamente, al seguir algunos consejos simples sobre cómo manejar una organización, puedes aprender a dirigir y motivar a tus empleados para que tengan éxito.

Visión y planificación

Tu organización debe tener una visión clara, saber qué es lo que quiere hacer. Sin ninguna visión, permaneces estancado; sin direcciones, es como ir en un viaje sin un mapa. Debes diseñar un mapa claro que llevará a todos los miembros a su destino. El viejo axioma sigue siendo verdad: "No planear es planificar el fracaso". Por lo tanto, crea un plan de negocios bien organizado y estructurado y comunicado a todo el personal. Una vez que hayas establecido tu visión o meta, continúa con las decisiones de planificación. Por ejemplo, si tu meta es incrementar las ventas, crea un plan concreto, como imponer cuotas o crear un sistema de incentivos, para poder lograr ese plan. Asegura que tu compañía está unificada en su enfoque para lograr las metas.

Aprovechar los recursos disponibles

Mientras que estás reuniendo el conjunto de estrategias de tu organización, todos los miembros deben ser estimulados para hacer el uso más efectivo y eficiente de sus recursos y para hacer todo lo que puedan para contribuir a la compañía. Debes ser activo en la búsqueda y aprovechamiento de cualquier recurso escondido que puedes utilizar. Por ejemplo, pregunta a tu personal existente si tienen alguna habilidad especial que no estén utilizando actualmente en sus empleos que podría convertirse en un activo para la compañía. Tu diseñador gráfico quizás tenga habilidades para el diseño web, por ejemplo, o tu gerente de ventas quizás tenga experiencia en registros contables que también puedas poner en uso. Busca de forma activa y aprovecha cualquier recurso que encuentres. Además, se debe estimular la eficiencia y mantener los estándares de rendición de cuentas de tus empleados en todas las áreas para asegurar que estás utilizando tus recursos humanos al grado más amplio posible. Siempre enfócate en obtener resultados. Todos los miembros deben participar de forma activa en términos de construir la mayoría de sus habilidades, talentos y trabajo en equipo. Piensa fuera de la caja y sé creativo al emplear sus estrategias. Sé positivo y siempre proyecta tu entusiasmo por el trabajo. El positivismo y la motivación juegan papeles importantes en la productividad de los empleados.

Estimula la autoconfianza

Estimula la autoconfianza en tu organización. El trabajo en equipo es obviamente valioso, pero la productividad individual es igual de importante. Cada miembro del personal dentro de tu organización debe contribuir con una habilidad especial o talento que le ayude a la organización en general a tener éxito. En una pequeña empresa, no puedes llevar peso muerto en forma de empleados que no contribuyen mucho o que dependen de otros para ayudar. En lugar de eso busca personas que puedan lograr todas las tareas que necesita tu organización para que no tengas que buscar ayuda externa. Emplear consultores o recursos externos no siempre es un modelo de negocios sustentable y puede ser mucho menos efectivo en costos que contratar personas que tengan esas habilidades y a quienes puedan darles un buen uso. Por ejemplo, en lugar de sólo contratar a un vendedor, contrata a un vendedor con experiencia de gestión que pueda entrenar a otros miembros del personal de ventas. Te puede ayudar a construir una buena base sólida para los vendedores, sin tener que traer a un entrenador externo. En lugar de sólo contratar a una persona en tecnología de información, contrata a una persona que también pueda enseñar habilidades informáticas y software al personal cuando sea necesario para que no tengas que contratar entrenadores externos. En lugar de contratar a una persona de servicio al cliente que busque a su supervisor para manejar todas las preguntas o quejas, contrata a alguien que pueda confiar en sí mismo y encontrar una solución a los problemas del cliente sin ayuda. Estimula esta autoconfianza a través de recompensar la innovación del personal y alabar sus esfuerzos por mejorar y contribuir más.

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