¿Cómo saber si una empresa está muriendo?

Escrito por Jonathan Lister | Traducido por Javier Enrique Rojahelis Busto

Una compañía moribunda emite muchas señales de advertencia antes de que la empresa finalmente cierre sus puertas. El modo en que una empresa decide hacer dar vueltas estas señales de advertencia a los empleados y a los clientes puede jugar un papel importante en cómo los inversores y los acreedores ven la organización desde el exterior. Una empresa que oculta los detalles operativos al intentar salvar su ingreso puede tener un mayor riesgo financiero que un negocio que es honesto acerca de sus problemas y planes para mejorar.

La demanda cae constantemente

La caída constante de la demanda es una señal de una empresa con productos o servicios que los consumidores ya no quieren o no pueden pagar. Las caídas en la demanda conducen a disminuciones proporcionales en los ingresos, lo que reduce el valor global de la empresa. En la hoja de balance anual de la empresa, puede aparecer como que el negocio está desapareciendo en términos de beneficios después de pagar todas las obligaciones financieras. Esta progresiva desaparición del capital disponible de la empresa con el tiempo conduce al cierre de las operaciones a menos que la empresa pueda encontrar una manera de atraer a los consumidores hacia sus productos y servicios, una vez más.

Reducción de costos de los anuncios

En un esfuerzo por racionalizar las operaciones y maximizar la disminución de los ingresos, una empresa puede anunciar maniobras de recorte de los costos para la reposición de la empresa. Estas iniciativas pueden incluir pequeñas operaciones de manufactura, mercados más estrechos de destino y despidos de empleados. Despedir a un mayor número de trabajadores para ahorrar dinero suele ser el último recurso para una empresa que trata de mantenerse a flote, ya que esa acción concita una mayor atención pública. Las noticias de despidos de trabajadores pueden afectar la confianza de los inversores y los accionistas, lo que a su vez puede perjudicar a la empresa ya que hace caer el valor de sus acciones, aun cuando la empresa esté tratando de seguir siendo viable.

Gastos que superan los ingresos

Una empresa con demasiado apalancamiento tiene una deuda que supera sus ingresos totales. La empresa no puede cumplir con todas sus obligaciones financieras, lo que incluye pagarle a los empleados y proveedores, incluso si destina el 100 por ciento de sus ingresos totales a esas deudas. Con el tiempo, esto hace que la empresa pierda las fechas de vencimiento de los préstamos y otras obligaciones crediticias. Los acreedores pueden movilizarse para apoderarse de porciones de los bienes de la empresa o demandar a la empresa para forzar el pago. A medida que los problemas legales se acumulan, la empresa puede no tener más remedio que declararse en quiebra.

Cero flujo de caja libre

El flujo de caja libre es la cantidad de dinero que una empresa puede devolver a todos sus inversionistas si la empresa deja expandirse o crecer. Una sociedad sana tiene un flujo de caja positivo. La empresa puede devolver el dinero a sus inversores con el dinero que sobra. Por el contrario, una compañía que está extinguiéndose tiene un flujo de caja libre negativo y no se puede devolver todo el dinero que los inversores le han dado a la empresa. Esto convierte a la compañía en un crédito masivo y en un riesgo de inversión, lo que hace más difícil para la empresa obtener nuevas líneas de crédito de los bancos o cualquier nueva aportación de capital de inversores independientes.

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