Cómo mejorar la productividad y la calidad

Escrito por Tara Duggan | Traducido por Enrique Pereira Vivas

La mejora de la productividad y la calidad en tu empresa por lo general resulta en el incremento de la satisfacción del cliente y del empleado. Con el uso de sistemas de técnicas de gestión de calidad como el mapeo de procesos, el benchmarking y el análisis de costo-beneficio, puedes conseguir una mejora constante en todos tus procesos de flujo de trabajo. La mejora de la productividad se traduce en menos defectos, menos demoras y costos reducidos.

Analiza tus procesos. No te centres en las personas que realizan el trabajo, sino en las tareas que realizan. Estandariza las políticas y los procedimientos a través de tu empresa para maximizar la eficiencia. Capacita a todo el personal de manera adecuada para que puedan producir productos de alta calidad y se enorgullezcan de su trabajo.

Alinea los procesos de negocio con otras empresas de tu sector. El sitio web American Productivity and Quality Center proporciona herramientas, incluyendo el Marco de Clasificación del Proceso, para ayudarte a mejorar el rendimiento de negocios de tu empresa.

Desarrolla medidas de desempeño. Haz un benchmark de tus procesos actuales, identifica problemas, predice resultados futuros y mide las ganancias de productividad por medio de indicadores clave de rendimiento para tu industria. Por ejemplo, mide la calidad y la productividad en tu centro de atención al cliente, midiendo el tiempo que tardas en resolver los problemas del cliente y la tasa de satisfacción del cliente para esos casos de apoyo.

Construye pruebas de calidad en tus procesos, no al final, cuando es más caro para arreglar. Realiza pruebas de forma iterativa. Resuelve los problemas de los componentes defectuosos a medida que los encuentres sin esperar a que el ciclo de pruebas completo termine. Implementa pruebas automatizadas, si es posible, ya que se ejecutan sin intervención humana y producen un resultado positivo o negativo que es fácil de interpretar y de actuar en consecuencia.

Utiliza estrategias de negocios, tales como Six Sigma para mejorar la calidad y la productividad. Crea proyectos que definan un problema, midan el proceso actual, junten datos y analicen los datos para validar las relaciones de causa y efecto. Determina la causa raíz de los problemas y diseña intervenciones para mejorar u optimizar los procesos. Controla la producción, a fin de que los defectos se corrijan a tiempo antes de que impacten en tu producto final.

Valora la retroalimentación y los aportes del empleado, cliente, proveedor y socio de negocios en cuanto a la solución del producto o los problemas de servicio. Mide el aumento de la calidad y la productividad por los incrementos en la satisfacción del cliente. Utiliza la retroalimentación de los clientes para mejorar los productos actuales e influir en el diseño de otros nuevos. Aprovechar las necesidades del cliente en tus esfuerzos de rediseño de procesos puede ayudar a enfocar tus esfuerzos en las áreas más lucrativas de las empresas en tu industria. Por ejemplo, realiza encuestas o grupos focales para recabar información para resolver problemas principales con tu producto o servicio. Prepara un informe que resuma las conclusiones y distribuye el informe a través de tu organización para mejorar la calidad y la productividad.

Referencias

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