Cómo hacer un contrato de renta comercial

Escrito por Tanya Robertson | Traducido por Karen Angelica Malagon Espinosa

Un contrato de renta comercial es un contrato legal entre un propietario y una parte arrendataria. Garantiza el permiso a la parte arrendataria para usar un área designada dentro de dicho negocio a cambio del pago de una cuota. Los contratos de renta comercial son más comúnes en los salones de belleza, en las salas de recepción de los locales de tatuajes y en otros negocios de esa naturaleza. Los contratos mismos son muy flexibles y se pueden hacer para proveer las necesidades de tu negocio específico. Por ejemplo, algunos propietarios de salones prefieren rentas semanales mientras que otros las prefieren de forma mensual.

Cómo hacer contratos de renta comercial

Descarga un contrato básico de renta comercial para usarlo como plantilla. Si no sabes dónde buscarlo, puedes intentar buscarlo en sitios web de Printable Contracts y en los de Docstoc. Ambos sitios ofrecen plantillas gratuitas. La página en internet MegaDox.com y Agreements Etc ofrecen versiones a cambio de un pago (véase Recursos).

Llena la primera parte del contrato. Como mínimo, la primera parte siempre debe ir dirigida con los nombres del arrendador y el arrendatario junto con la dirección del comercio que se va a rentar. Algunos contratos pueden continuar al incluir toda la información de cada parte en el contrato.

Describe la renta comercial. Intenta incluir los pies cuadrados (metros cuadrados) del comercio junto con el acceso con el que cuenta el locatario para el resto del edificio y su equipo. Por ejemplo, con la renta de un negocio para un salón, el arrendatario rentará el área del salón de belleza pero también tendrán acceso a cosas como las estaciones de champú, la sala de descanso, las estaciones de secado y las áreas de recepción.

Escribe los términos del contrato. En esta sección describe si se trata de un contrato semanal, mensual o anual; los términos de depósito y los pagos; la fecha de inicio del contrato; cualquier priodo de prórroga que se ofrezcan y las ramificaciones del término de contrato.

Establece tus responsabilidades como arrendador. Temas como el edificio, el manetenimiento del equipo en orden de trabajo, otorgamiento de servicios de recepción y los servicios públicos deben estar dirigidos. Básicamente, cualquier cosa que brindes además del espacio se debe incluir en esta parte.

Establece que el arrendatario debe ser considerado como un contratista independiente. Esto es importante porque sin esta cláusula, el arrendador podría ser considerado un empleado y dejarte más responsabilidades. También, incluye que como contratista independiente, el arrendador es responsable de asuntos como su propio seguro y los impuestos.

Escribe una cláusula que establezca si el arrendador está autorizado para subrentar el espacio a otra parte o si no lo está. Si está autorizado a subrentar, detalla las condiciones bajo las cuales se da esta autorización.

Escribe una cláusula que establezca que el arrendador está obligado a mantener las premisas y a mantener las áreas que se usen limpias y pulcras. También, establece que el arrendador sea responsable de cualquier daño causado por ellos mismos, sus clientes o sus invitados hayan causado por negligencia o por actos maliciosos.

Incluye cualquier sección adicional que quieras resaltar. Ya cubriste los puntos básicos del contrato pero existen otras opciones que puedes agregar en caso de que elijas hacer esto. Ejemplos comúnes incluyen el ofrecimiento de servicios de concerje, una sección por separado que detalle las utilidades, una cláusula de indemnización de renta del propietario por responsabilidad y un contrato de exclusividad.

Da espacios tanto para el arrendador y el arrendatario para que firmen y pongan la fecha del contrato en la parte inferior de este.

Consejo

  • Se recomienda que cuentes con un abogado que elabore los contratos para asegurarte de que se cubran todas tus bases legales.

Créditos de las fotos

  • Thinkstock/Comstock/Getty Images