¿Cómo convertirte en una persona de negocios más profesional?

Escrito por Carl Hose | Traducido por Javier Enrique Rojahelis Busto
Para ser un trabajador profesional debes proyectarlo también en tu imagen.

Para ser un trabajador profesional debes proyectarlo también en tu imagen.

Ser profesional es una parte esencial de la promoción de una imagen empresarial eficaz. Según la profesora del Harvard Business School Laura Morgan Roberts: "Si tú no estás manejando tu propia imagen profesional, los otros sí lo están". Esto significa que tu comportamiento se refleja tanto en tu empresa como en ti y juega un papel importante en cómo otros se relacionan contigo. Hay varios factores que juegan un papel en la presentación de uno mismo como profesional, incluyendo la manera de hablar, vestir y llevar a cabo tus asuntos de negocios. La profesora Roberts sugiere que tomar un papel activo en la conformación de estos elementos de tu comportamiento es la manera de formar tu imagen profesional, la que, a su vez, determinará las relaciones que tienes con tus compañeros de trabajo, socios de negocios y clientes.

Viste profesionalmente. La gente espera que los profesionales se vean bien. Un traje caro de negocios no te hará parecer profesional si está arrugado, así que tómate el tiempo para asegurarte de que tu ropa está siempre limpia y planchada. Lo que constituye una vestimenta profesional puede variar de acuerdo a tu negocio, pero el que esté ordenada y limpia siempre promoverá una imagen profesional. Al tratar con el público, evita la ropa que se considere casual, como un jeans y una camiseta, a menos que trabajes en un negocio en el que un traje no sea conveniente y llevar uno estaría fuera de lugar.

Cultiva relaciones tratando a aquellos que trabajan contigo de la misma forma en que esperas ser tratado. Las relaciones pueden ser un aspecto importante de tu imagen profesional. Esto significa tratar a los clientes y socios de negocios con respeto. Devuelve las llamadas telefónicas con prontitud, sé honesto y directo en tu comunicación con los demás y cumple siempre con las promesas. Construir relaciones fuertes no sólo te dará una imagen más profesional, sino que además esas relaciones pueden ser de utilidad en tu carrera de negocios en el futuro.

Dirige a tus empleados con decisión sin ser dominante. Escucha las contribuciones, toma en serio sus sugerencias y toma decisiones sobre la base de todos los aportes. Evita el comportamiento de confrontación, como reprender a los empleados frente a los demás trabajadores. Un problema con un empleado debe ser discutido en privado para evitar que colocar a los empleados a la defensiva. Acércate a tus empleados de una manera positiva, sobre todo cuando los están reprendiendo. Encuadra su enfoque como si estuvieras buscando maneras de mejorar el comportamiento del empleado en lugar de que sea como una excusa para despedirlo. El enfoque profesional es darle al empleado la oportunidad de responder a las acusaciones y luego trabajar con él para encontrar soluciones al problema.

Establece límites personales y para los romances en el lugar de trabajo. Por ejemplo, no contrates a alguien con quien estés involucrado románticamente o a miembros de tu familia o amigos. Si bien esto no está necesariamente prohibido, puede dar lugar a problemas que pueden generar un comportamiento poco profesional. Si ya existe una relación, trata de mantenerla separada del lugar de trabajo y evita mostrar algún signo de favoritismo con alguien con quien estés involucrado personalmente, manteniéndolo fuera del trabajo. Evita traer desacuerdos personales desde fuera del trabajo hacia el lugar de trabajo. Esto puede causar estrés entre los compañeros de trabajo y los socios de negocios, y puede afectar la manera en que te presentas ante los clientes.

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