Cómo cambiar del trabajo independiente al trabajo en equipo

Escrito por Cynthia Measom | Traducido por Laura De Alba

Después de estar acostumbrado a trabajar por ti mismo, el cambio a un trabajo en equipo requiere que cambies tu forma de pensar. Dentro de un ambiente de trabajo en equipo, tus decisiones y acciones no sólo te afectan a ti, sino a los otros que están involucrados en el proyecto. Mientras haces la transición de trabajo independiente a trabajo en equipo, recuerda exhibir cosas como consideración, respeto, paciencia y humildad para ayudarte, y a tu equipo, a tener éxito.

Pon tu mente en modo trabajo en equipo. Para poder lograr poner tu mente en trabajo en equipo, debes comprometerse con el éxito de tu equipo, no sólo contigo mismo. Por ejemplo, abraza el hecho de que al trabajar con otros para lograr los objetivos de la compañía, todos avanzarán. Date cuenta del valor de la comunicación consistente, entre más te comuniques sobre los proyectos en los que están trabajando juntos, más exitoso serás como equipo.

Toma tiempo para aprender las metas del equipo y ayudar a priorizarlas. Presta atención a las reuniones del equipo, haz preguntas sobre las metas para tenerlas claras y toma notas. Pregunta sobre las prioridades relacionadas con estas metas. Si las prioridades no han sido establecidas o si tu ves una mejor forma de acomodar las metas, ofrece sugerencias útiles. Mantente enfocado en las metas y prioridades de tu equipo una vez que estés consciente de ellas. Mantente, al igual que los otros miembros del equipo, responsable para reunirte con ellos.

Muestra flexibilidad y comprensión. Tienes que estar preparado para derribar bloques mientras que tú y tus compañeros de equipo trabajan para lograr metas. En lugar de frustrarte, analiza los pasos que has tomado hasta ahora. Pregunta y haz sugerencias alternativas para resolver el problema. Date cuenta de que tus ideas y opiniones son válidas, pero todos también tienen ideas y opiniones valiosas para considerar implementar. Escucha la sugerencias de tus compañeros de equipo y considéralas completamente, incluso si crees que tu idea es la solución. Por ejemplo, cuando otro miembro del equipo ofrece una solución, tienes que resistirte a decir cualquier cosa durante al menos 30 segundos mientras la consideras. Después, haz preguntas relevantes sobre la sugerencia y considérala aún más. Recuerda que el trabajo en equipo es un esfuerzo colaborativo y algunas veces combinar las ideas de los diferentes miembros del equipo funciona mejor.

Ofrece cumplidos y aliento a los compañeros del equipo siempre que sea posible para reforzar tu unión con ellos. Por ejemplo, si te impresionaron las sugerencias que hizo un miembro del equipo en una reunión, dícelo en la primera oportunidad que tengas. Ve a los miembros del equipo a los ojos cuando comuniques algo para demostrar tu sinceridad. Además, debes estar disponible para aceptar graciosamente los cumplidos de otros. Sonríe y expresa tu apreciación si algún miembro del equipo te alienta o te halaga.

Piensa en cómo podrías ayudar aún más con las metas del equipo. Haz una lluvia de ideas para mejorar las soluciones actuales que el equipo divisó. Haz tus sugerencias en la siguiente reunión del equipo e incluye un razonamiento para cada sugerencia para ayudar a los otros a entender por qué piensas que funcionarían bien. Piensa formas de hacer reuniones más eficientes como sugerir al líder del equipo que haga un horario para el equipo un día o dos antes de la reunión para permitir a los miembros añadir sus propios temas personales a la agenda. Después de que todo mundo proponga sus temas, el líder del equipo los revisa y añade a la agenda. Después, vuelve a enviar el horario a los miembros del equipo. Una agenda planeada, diseñada con un esfuerzo colaborativo, se convertirá en una reunión más organizada.

Ofrécete para hacer parte de tareas indeseables ocurridas. Si no está seguro de que es lo que hacen los miembros del equipo, pregunta. Afirma que tienes voluntad de ayudar con las tareas que sean difíciles o consuman mucho tiempo de los esfuerzos del equipo. Parte de trabajar dentro del equipo es la voluntad de hacer lo que se requiera para tener éxito, y tus compañeros apreciarán tus esfuerzos.

Comunícate con los miembros del equipo durante las reuniones de equipo externas. Aparécete en las oficinas de los miembros del equipo y envía correos electrónicos breves para mantenerse al día sobre tu progreso y el suyo. O sugiere que todos se comprometan en comunicación regular a través de las herramientas de colaboración en línea. Demuestra consistentemente a través de tus acciones y tus palabras que valoras el trabajo en equipo. Por ejemplo, pregunta a tus compañeros su opinión sobre tu porción del proyecto u ofrece consejos si te preguntan.

Consejo

  • Si notas que algo no está funcionando dentro del equipo, sé proactivo. Habla y sugiere una solución.

Advertencia

  • Siempre debes reconocer las contribuciones de los otros miembros del equipo. Nunca te lleves el crédito por un trabajo que no es tuyo.

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