Cómo calcular la productividad de un empleado

Escrito por Kevin Johnston | Traducido por Georgina Velázquez

Para mejorar la productividad de un empleado como propietario de un pequeño negocio, debes ser capaz de medirla. Si mides la productividad de los empleados dos veces, una vez en el inicio de un período y luego otra vez después de 6 a 12 meses, te indicará si la productividad mejora o deteriora para ese empleado.

Elige el resultado que vas a medir. Las unidades terminadas son una medida útil si puede ser así medida. Selecciona un período de tiempo, tal como la jornada de ocho horas y mide la producción total de tu empleado. Esto promedia cualquier anomalía a una hora determinada del día.

Encuentra tu cifra de entrada, que son las horas de trabajo puestas en producción. Mide la productividad de un empleado durante varias horas, debido a que cualquier hora sola puede no ser representativa de la salida habitual de ese empleado. La elección de un turno completo es útil. Cuanto más largo el período de tiempo, mejor promedio recibirás.

Divide la salida de la entrada. Por ejemplo, 100 unidades de producto terminado en ocho horas de entrada es igual y la productividad del empleado es de 12,5 unidades por hora.

Asigna valores en dólares para medir el costo-beneficio. En el ejemplo, digamos que los productos son de un valor de US$10 cada uno y pagas a tu empleado US$25 por hora. Por cada US$25 en salarios (de entrada), obtienes un valor de US$125 de producto (US$10 x 12,5 productos). Divide la salida entre la entrada, por lo que 125 dividido por 25 es igual a 5. Multiplica por 100 para encontrar que tu empleado está produciendo un 500 por ciento de su salario en el valor. Tu empleado produce cinco veces su salario en productos.

Mide la productividad no manufacturera en dólares en lugar de unidades. Por ejemplo, imagina un vendedor que gana US$150 por día y vende un valor de US$1.000 de bienes o servicios en un día. Tu cifra de producción es de 1.000 y tu cifra de entrada es de 150. Divide salida entre entrada. 1.000 dividido entre 150 es igual a 6,66. Multiplica por 100 para encontrar que tu vendedor crea 666 por ciento de su salario en el valor. Él hace que tu empresa gane entre seis y siete veces más de lo que le pagan.

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