Buenas cualidades de una maestra de guardería

Escrito por Stacy Zeiger | Traducido por Silvina Ramos

El trabajo de una maestra de guardería incluye algo más que sólo vigilar a los niños todo los días. Además de asegurarse que los niños estén a salvo, la maestra es responsable por su salud, desarrollo, nutrición y educación. Combina estas responsabilidades con las personalidades cambiantes de muchos niños, infantes y preescolares todos los días; una maestra de guardería necesita muchas cualidades positivas para tener éxito.

Educación y capacitación

Las buenas maestras de guardería no se dedican a eso sin ninguna capacitación. Han hecho cursos en desarrollo infantil, y comprenden los logros y habilidades que los niños deben aprender a cada edad. A través de las clases y la capacitación, también saben cómo planear actividades y estrategias apropiadas para ayudar a los niños a conseguir esos logros. Cuando se trata de la seguridad de los niños, las buenas maestras de guardería han hecho cursos y han obtenido las certificaciones de primeros auxilios y RCP. Reconocen síntomas de enfermedades comunes y abuso infantil, y saben cuándo actuar si un niño exhibe un cambio de humor o de comportamiento.

Apariencia

A los niños les gusta imitar acciones de los adultos que los rodean. Una buena maestra de guardería sabe esto y actúa como un modelo a seguir positivo para los niños que se encuentran a su cuidado. Esto incluye vestirse de forma cómoda para que sea más fácil interactuar con los niños y evitarán las prendas reveladoras con imágenes negativas. También incluye evitar los comportamientos inapropiados como fumar, pegar, empujar o utilizar insultos u otro lenguaje inapropiado.

Disciplina

Cuando una maestra no establece las reglas o no utiliza formas apropiadas de disciplinar a los niños, el caos puede apoderarse de la guardería. Una buena maestra crea reglas simples para que los niños las cumplan y utiliza estrategias, como gráficos de comportamiento, tiempo fuera y redirección para motivar a los niños a que cumplan las reglas. Al mismo tiempo, una buena maestra se da cuenta de que se pueden prevenir muchos de los problemas de disciplina si se establecen límites claros y se siguen rutinas.

Interacción con niños

Las buenas maestras de guardería disfrutan trabajar con niños, y los niños lo saben. Son buenas con todos los niños y no discriminan a ninguno por su raza o capacidad diferente. La paciencia se ejercita durante el día ya que los niños tienen rabietas, desordenan y tienen grandes cantidades de energía. Incluso cuando es difícil o los niños no cooperan, las maestras se focalizan en los intereses de los niños y se dedican a ayudarlos a aprender y a crecer.

Créditos de las fotos

  • Jupiterimages/Comstock/Getty Images