5 estrategias para el manejo de conflictos

Escrito por Eric Dontigney | Traducido por Florencia Sobel

Si alguna situación involucra a más de una persona, puede aparecer un conflicto. Las causas de los conflictos van desde diferencias filosóficas y metas divergentes hasta desequilibrios de poder. Los conflictos mal manejados o descontrolados generan una ruptura en la confianza y una menor productividad. Para los negocios pequeños, donde el éxito depende de la cohesión de unas pocas personas, la pérdida de confianza y productividad pueden significar la muerte del negocio. Con un entendimiento básico de las cinco estrategias para manejar los conflictos, los dueños de negocios pequeños pueden hacerse mejor cargo de los conflictos antes de que se intensifiquen tanto que no se puedan arreglar.

Complacer

La estrategia de complacer esencialmente implica darle a la oposición lo que quiere. El uso de complacer a menudo ocurre cuando una de las bases desea mantener la paz o percibe el problema como algo menor. Por ejemplo, un negocio que requiera una vestimenta formal podría establecer una política de "viernes casual" como forma de mantener la paz entre las bases. De todos modos, los empleados que usen el complacer como una estrategia primaria para el manejo de conflictos tal vez hagan un seguimiento y desarrollen resentimiento.

Evitar

La estrategia de evitar busca posponer el conflicto indefinidamente. Al retrasar o ignorar el conflicto, la persona que evita espera que el problema se resuelva a sí mismo sin confrontaciones. Aquellos que evitan los conflictos activamente con frecuencia tienen baja autoestima o están en una posición de bajo poder. En algunas circunstancias, evitar puede servir como una estrategia provechosa para manejar los conflictos, como después del despido de un empleado popular pero no productivo. La contratación de un reemplazo más productivo para la posición suaviza la mayor parte del conflicto.

Colaborar

La colaboración funciona integrando ideas dichas por muchas personas. El objetivo es encontrar una solución creativa que sea aceptada por todos. La colaboración, aunque es útil, requiere de un compromiso importante de tiempo que no es apropiado para todos los conflictos. Por ejemplo, el dueño de un negocio debe trabajar junto al gerente para establecer políticas, pero tomar decisiones colaborativas respecto a los suministros de la oficina los hace gastar mucho tiempo que se podría usar para otras actividades.

Compromiso

La estrategia de compromiso típicamente requiere que ambos lados de un conflicto renuncien a elementos de su posición para establecer una solución aceptable y conveniente. Esta estrategia prevalece mejor en los conflictos donde las bases tienen un poder aproximadamente equivalente. Los dueños de los negocios usan el compromiso con frecuencia durante las negociaciones de contratos con otros negocios cuando cada base puede perder algo valioso, como un cliente o un servicio necesario.

Competir

La competencia opera como un juego de suma cero, en el que una base gana y la otra pierde. Las personalidades altamente asertivas a menudo recurren a la competencia como una estrategia del manejo de conflictos. Esta estrategia funciona mejor en un número limitado de conflictos, como en las situaciones de emergencia. En general, los dueños de los negocios se benefician al reservar la estrategia competitiva para las situaciones de crisis y las decisiones que generen mala voluntad, como las reducciones salariales o los despidos.

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